4 may. 2016

UNA SOCIEDAD QUE CUESTIONA

“Pugno por una sociedad rebelde y crítica, donde sus ciudadanos no sean serviles, ni sumisos”
@BarbaraCabrera

La sociedad civil organizada y los ciudadanos proactivos están sumando, no tanto como lo reclama este aún #MéxicoLindoyHerido, pero se va logrando de manera paulatina desde las trincheras del poder ciudadano.
Nosotros, ya no somos ni seremos los mismos después de hechos como el de Ayotzinapa que ha sido el parteaguas del hartazgo ciudadano y del cinismo gubernamental, auspiciado por políticos de poca monta y por sus aplaudidores de siempre. Y aunque el gobierno dijera ¡adiós! al GIEI [Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes] y se empecine en sostener la “verdad histórica” que no es más que una vulgar mentira; esto de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia, ha concluido; por lo pronto seguimos en la búsqueda de los 43 estudiantes y el GIEI ha dejado dos informes a los cuales habremos de dar seguimiento [Aquí Informe I http://bit.ly/1iLSsOQ y por acá el Informe II http://bit.ly/23Wk21O] 
Sin duda, ese apoyo y solidaridad internacional ayudan para llenarnos de acciones, para darnos cuenta donde estamos, de que manera tendríamos que estar y como encaminarnos para lograrlo. A la par que encontrarnos con personas interesadas en generar un cambio, es reconfortante y proporciona esa dosis de energía para #NoRendirse.
Baste ver las Redes Sociales para corroborar el papel que se asume de uno y otro lado: las noticias ya no son el coto de poder de quienes anhelan manipular a ciertos sectores; ahora se opina, se informa, se asume, se convoca; se exige, se forma una opinión, se da seguimiento a los políticos, representantes, gobernantes e instituciones; y aunque para algunos somos una ridícula minoría, asumimos llevar ese mensaje a otras palestras: en la calle, la academia, charlas de café; con folletos, una fotocopia; platicando con conocidos; las posibilidades para conformar esa sociedad cuestionadora son infinitos, donde la creatividad la pondrá cada quien.
No perdamos de vista que los enquistados en el poder están “apanicados”, saben que su escenario no es sencillo, no solo en el aquí y el ahora, sino en su anhelado 2018, año en que intentarán todo tipo de artilugios para mantenerse en el poder, por el poder mismo; de ahí la imposición de reformas estructurales; de medidas populistas, como el alza al minisalario; de expedir leyes para que esa hipertrofia legislativa nos fulmine los derechos conquistados; de asistencia a eventos masivos, para tomarse la foto; de la entrega de “chichiguas” a sus potenciales electores, incluidos shows mediáticos que cada vez les funcionan menos, y más tretas que ofenden nuestra inteligencia.
A pesar de ello, veo una esperanza y es en una sociedad que cuestiona, que piensa, que al estilo Mafalda mastica los discursos de los políticos pero que no los traga. 
¡Bienvenida esa sociedad que cuestiona, que aunque en ciernes, está viendo la luz!
 Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!