26 abr. 2017

#EPN EL “PRESIDENTE” DEL MEME

“Urge un museo de memoria política para no olvidar y actuar en consecuencia”
@BarbaraCabrera

Si las pifias fuesen consideradas frases celebres, seguramente Enrique Peña Nieto ganaría.
No soy la señora de la casa.
Ya se que no aplauden.
La corrupción es cultural.
¡Ya supérenlo!
Con toda humildad, les pido perdón. Les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les causé.
No me despierto pensando como joder a México.
Lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho.
¿Qué hubieran hecho ustedes?
Crisis es seguramente lo que pueden tener en sus mentes.
No hay chile que les embone. Si no los agarramos, porque no los agarramos; si los agarramos, porque los agarramos.

Esta última expresión, dada a conocer por el columnista Francisco Garfias en su Arsenal del 18 de abril de 2017 para el periódico El Universal, constituye desde mi perspectiva el punto de quiebra debido a que refleja la falta de tacto, sensibilidad, respeto y conocimiento de la realidad que se vive en México por parte de EPN y en consecuencia de sus colaboradores, todos juntos empecinados en pintar un México en jauja, maravilloso, donde los problemas creen resolverlos a punta de reformas estructurales y creación de instituciones que nacen acéfalas, como ejemplo de esta última baste recordar el Sistema Nacional Anticorrupción anunciado con bombo y platillo y vendido al ciudadano como el remedio de [casi] todos los males. Cuando en realidad estamos ante el resquebrajamiento de la palestra socio-política debido a -entre otros factores- la generación de los gobernadores más descaradamente corruptos que ha registrado la historia contemporánea.
Unos prófugos, otros exonerados, varios más protegidos y algunos detenidos en otros países ¿Y qué están haciendo las autoridades mexicanas? el ridículo, solo eso.
Como dato cultural: en lo que va de la gestión del Peñismo abstracto http://bit.ly/29ozYkc, la lista de los mandatarios acusados y evidenciados es de 22 [y eso sin hacer retrospectiva, porque el listado se incrementaría escandalosamente] con daños superiores a los 258 mil millones de pesos (mdp), de acuerdo con diversas denuncias ante la Auditoria Superior de la Federación [Aquí más información http://bit.ly/2ovCY5g vía SinEmbargo].
Retomando, más allá de la notoria falta de elocuencia e incorrección verbal de un no lector como Peña Nieto; de saber que lo suyo no es la improvisación exitosa, sino que sus discursos son estructurados y es ferviente usuario del telepromter; y que cuando se atreve a salirse del guión, desata memes, trolleos y Trending Topics. Tal parece que como “Presidente de la República” el señor Peña es un extraordinario Standupero y el cabecilla de los memes que circundan el ciberespacio.
Lo cierto es que EPN se enfrenta a una escasa popularidad, derivado de los escandalosos casos de corrupción, incumplimiento de promesas, bajo crecimiento, imposición de reformas, falta de resolución a los conflictos sociales, alta inseguridad, entre otros factores. Lo que se traduce en desesperación por parte de él y los suyos de rescatar aquello que no ha tenido: legitimidad. No hay propaganda televisiva, radiofónica, columnistas a modo, peñalibers o bots, que lo salven de ser considerado el “Presidente” del meme.
Y sí señor Enrique Peña Nieto, actual inquilino de Los Pinos, si con tan vulgar expresión quiso referirse al hartazgo ciudadano hacia los malos gobiernos, incluidos políticos, candidatos, partidos políticos, instituciones y reformas impuestas, desde aquí y hasta Los Pinos sin escalas le confirmo: está usted en lo correcto.
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!