27 ene. 2015

“VOTAR O BOTAR: NO ES DILEMA”

@BarbaraCabrera

“El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo”
Adolfo Suárez

Sí sí, ya sé que un porcentaje de quien me lee considera que votar no sirve de mucho y creen que a pesar de hacerlo, nada cambiará.
Esa, mis lectores, es una concepción simplista y reduccionista, soy una convencida de que ejercer todas las herramientas ciudadanas que estén a nuestro alcance SÍ hacen la diferencia y provocan, de manera paulatina, cambios y sinergias.
Es cierto, en estos tiempos aciagos, no solo en #MéxicoLindoyHerido sino en todo el orbe; las múltiples problemáticas contribuyen a acrecentar ese fenómeno de desafección de los ciudadanos hacia la política, y no es para menos, volteamos alrededor y vemos como la clase política no está a la altura de los ciudadanos. Pero ¿y los ciudadanos estaremos a la altura de un país que clama nuestra ayuda? Lo dejo a la reflexión.
En esta tesitura y debido a las inquietudes de varios de mis followers en Twitter, así  como porque este 2015 hay elecciones (se renovará la Cámara de Diputados; nueve Entidades Federativas harán lo propio con sus gubernaturas; 15 Congresos Estatales y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se renovarán, al mismo tiempo que sus presidentes municipales y delegados); por ello, decidí abordar en esta Nornilandia el dilema al que seguramente se enfrentan y enfrentarán un sinnúmero de personas: ¿votar o botar?
Actualmente coexistimos en época de precampañas y vemos como estamos siendo bombardeados por propaganda política –aunque se diga que está dirigida a militantes de tal o cual partido, no es posible adoptar la pose de los changuitos que no ven, no oyen y no hablan, aunado a las muchas candidaturas independientes que se estrenarán en este proceso electoral- Que si Cuauhtémoc Blanco, futbolista que suspira por gobernar Cuernavaca; que si Lagrimita y Costel, payasos de profesión ansiosos por gobernar Guadalajara; que si la anquilosada práctica del “dedazo” se hace latente en diversos Estados; que si los políticos de siempre se reciclan ofreciendo lo mismo para no cumplir; que si los chapulines saltan que da susto de un puesto a otro… Que si los partidos políticos no sirven, son corruptos y no postulan a los mejores; que si… que si… Éstas y otras más son las cantaletas constantes y poco se hace para cambiar el rumbo.
En esta tesitura, vale hacer la distinción entre votar y botar (por si ocupan y para generar conciencia en esos espíritus abstencionistas):
Votar constituye el acto a través del cual un individuo expresa preferencia o apoyo por cierta propuesta, candidato o selección de candidatos durante una votación, en el caso que ocupa esta columna, de forma secreta. Mientras que botar es echar fuera, despedir, perder.
Con este conocimiento, doy algunas razones de porqué es importante votar y no botar:
·        Para exigir rendición de cuentas.
·        Para ejercer este derecho fundamental, que nada ni nadie puede quitar a los ciudadanos.
·        Para elegir a tus representantes.
·        Para cambiar los paradigmas acerca de la inutilidad del sufragio a las nuevas generaciones.
·        Para hacer valer tu voz y hacer ruido.
·        Para dejar de ser parte del club de quejumbrosos inactivos y simuladores.
·        Para lograr un contrapeso en los Poderes instituidos.
·        En definitiva, para ciudadanizar la política.
Porqué si prefieres botar a votar estas legitimando a quien ejerce el poder; aquí aplica perfecto el que calla, otorga. Porqué si no votas estás botando la oportunidad de ejercer ciudadanía.
Ahora ya lo saben, los convoco entonces a votar en libertad y con la convicción de que sí podemos provocar un cambio, y aunque elegir no resolverá por sí mismo los problemas es un paso más hacia la solución por la cual trabajamos consecuentemente todos los días.
Vamos repitan conmigo: espíritu abstencionista, sal de este cuerpo proactivo porque soy ciudadan@ dispuesto a ejercer como tal…

Es todo en esta Nornilandia.
¡Nos leemos la próxima!