20 ene. 2015

¿REFUNDAR EL PAÍS?

@BarbaraCabrera

“Un país no consolida un régimen democrático por accidente, sino con acciones y participación constante de sus ciudadanos. Es tiempo de actuar”
#MíaFrase

Refundar, en la segunda acepción de la Real Academia Española consiste en revisar la marcha de una entidad o institución, para hacerla volver a sus principios originales o para adaptar estos a los nuevos tiempos; es decir, refundar significa reorganizar la estructura, sea de una organización o institución, para que vuelva a funcionar con normalidad.
En este sentido, son cada vez más las voces que se suman al llamado de refundar el país, lo hizo a principios de este año Raúl Vera López, quien funge como obispo de Saltillo, Coahuila de este #MéxicoLindoyHerido, tras percatarse del deterioro social de 2014 y recientemente se suma Alejandro Solalinde, quien es sacerdote de la Iglesia católica y defensor de los derechos humanos de los migrantes indocumentados. A estas voces se adhieren seguramente todos aquellos interesados en que las cosas cambien y rescatar lo que nos queda de país; a este llamado nos sumamos aquellos que cada día, desde nuestra trinchera, trabajamos de manera consecuente en la construcción de una mejor ciudadanía;  las razones sobran y las acciones lo demuestran.
Así que daré a conocer algunas de mis razones para sumarme a ese clamor:
  1. El pacto social vigente está plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos mexicanos que data de 1917, el cual ha quedado rebasado y por más reformas, reformitas o reformas estructurales, este texto fundamental tiende a adecuarse solo para plasmar la agenda sexenal en turno (Para profundizar en este punto sugiero leer mi artículo sobre “Nuevo Pacto Social”  [Quaestionis Número 12. Año 1. Marzo-abril 2014] http://bit.ly/1hW46jE)
  2. Las Instituciones que datan de la posrevolución están desgastadas, son anquilosadas y para mantener el status quo se les han adherido o quitado atribuciones, pero no se han adecuado a los nuevos tiempos y necesidades, tomando en cuenta que estamos en un mundo globalizado e interconectado.
  3. Las Instituciones creadas en su momento como novedosas, lo han sido por la creciente opacidad (Institutos de Transparencia), violentación a los Derechos Humanos (Comisiones de Derechos Humanos) y desatada corrupción (Sistema Nacional Anticorrupción), lo que nada ha solucionado, sino que las problemáticas se agudizan, a pesar de que los presupuestos a dichas dependencias son cada vez  mayores; como consecuencia, tenemos un Gobierno encapsulado (vean sino por acá http://bit.ly/1rWyb7F)
  4. Es evidente el problema de gobernabilidad en que estamos sumergidos, que deriva en una creciente inseguridad, falta de empleos bien remunerados, deterioro del tejido socio-político… aunado a un deslegitimado (ab) uso del poder en todos los niveles del Estado, para muestra véanse Guerrero, Michoacán, Tamaulipas … parémosle de contar porque no termino.
  5. Algo anda mal, muy mal cuando la clase política y gobernantes no pueden salir a la calle sin guaruras y sin poner vallas en las Instituciones para contener y reprimir a la ciudadanía inconforme que protesta, por lo que la convocatoria es y será tomar las armas (como las mostradas en esta #Nornilandia http://bit.ly/1we96cg)     
  6. En definitiva, la realidad nos ha superado y por ello estamos ante un México Revolucionario (Léase texto de porqué por aquí http://bit.ly/1wVhMSr)
Es un hecho, requerimos un cambio, pero ¿Por donde empezamos? ¿Cómo lograrlo? ¿De qué manera refundar este país? ¿Dotándole de nuevas y otras Instituciones? ¿Quién o quiénes deben hacerlo? Preguntas ante las cuales existirá diversidad de respuestas que nos irán dando la pauta y caminos a seguir. Dos elementos esenciales que se sugiere estén incluidos en este trayecto son la no violencia y un nuevo constituyente; para ello, en estos momentos, tenemos en nuestras manos el artículo 39 Constitucional, además la semana pasada compartí unos términos y condiciones simplificados como propuesta-convocatoria (Para recordarlos clic aquí http://bit.ly/1wbwKmA) 
Ejercer ciudadanía no solo tiene que ver con salir el día de la elección y votar, olvidando que el resto del tiempo debe seguirse de cerca el trabajo de los gobernantes y representantes para exigirles cuentas y, porque no, incidir en las decisiones colectivas. Y esto es así no solo en México, sino en todo el orbe, cada cual con su sistema jurídico y sus mecanismos de participación ciudadana. Lo he dicho, este país, este mundo puede cambiar, pero no lo va a hacer solo.
Refundar el país, es una tarea impostergable y deberá hacerse de abajo hacia arriba, toda vez que los ciudadanos somos el cimiento de ese nuevo edificio democrático que merecemos tener ¿o ocaso queremos seguir igual?
Concluyo este texto recordando que 2015 será un año decisivo y lo será por la calidad de sus ciudadanos, cuya máxima es #NoRendirse

Es todo por hoy.
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!