24 feb. 2012

“MÉXICO FUTBOLERO”

@BarbaraCabrera


“Un país habrá llegado al máximo de su civismo cuando en él se puedan celebrar los partidos de fútbol sin árbitros”

José Luis Coll



En esta ocasión he optado por captar la atención de mis asiduos lectores y algunos otros, a través de una charla futbolera; así que esta Columna Nornilandia de viernes la dedicaré a ello. Debo confesar que aunque no soy asidua a este deporte, ni tengo un equipo preferido, sé la pasión que se vive en cada torneo; y admito que ver jugar a la selección mexicana me fascina.

Recientemente, la consultora Mitofsky ha dado a conocer los resultados de una encuesta denominada “la afición al fútbol soccer en México” que arroja datos interesantes que deseo compartir con ustedes para estar en contexto. Los explicaré desde mi óptica.

Comenzaré por advertir que, aunque el fútbol se mantiene en el primer lugar del deporte nacional con mayor afición, su porcentaje de aceptación es ambivalente; al pasar del 60% al 53% ¿a que se debe esta situación?, el estudio demuestra que son menos las mujeres que le tienen simpatía a este juego.

Por otra parte -haciendo un paréntesis en el fútbol- es revelador ver como la lucha libre hace su aparición, al obtener un grado de aceptación, a enero de 2012, del 25.5% ¿Qué porqué lo menciono? por la sencilla razón de que desde que se hacen este tipo de mediciones –a partir de 2007- no existía dentro de los deportes favoritos. ¿Será que los mexicanos aficionados a la lucha libre perciben un México así: de lucha, de combate, de un ring donde solo se gana a través de ciertas maniobras?

Retomando el tema pambolero; existen tendencias hacia ciertos equipos: los que más adeptos suman son el América y las Chivas; considerados como acérrimos rivales; a tal punto que, al celebrarse “el clásico del fútbol mexicano, el superclásico o clásico de clásicos” México se paraliza y hasta se dejan de hacer actividades con tal de presenciar los 90 minutos más excitantes del momento. Y así como se dan “los quereres” a ciertos equipos también se enlistan los más odiados; se da la paradoja de que el América es de lo que suma mayor rechazo con un 44%, seguido a lo lejos por las Chivas con el 19%; el Cruz Azul suma el 6% y el Pumas tiene únicamente el 4% de rechazo.

Al haber analizado estas tendencias y ver como existe un sector poblacional importante que dan lo que fuere por acudir a los estadios o estar frente a un televisor para dar seguimiento a los diferentes encuentros futbolísticos, curioseo en voz alta ¿por qué entonces ese mismo amor por el fútbol no se reproduce en una efectiva participación cívico-política? Ni me salgan con la respuesta comodona de que no les interesa la política, por el simple hecho de ser ciudadanos la política es labor de todos. Cuidar el país es tarea de todos y cada uno de nosotros. Si esta competición deportiva es un deporte de equipo ¿A qué se debe que los mexicanos no somos tan unidos para otras causas, además de las futboleras? Aparte de las quinielas organizadas torneo tras torneo ¿Quién de ustedes se atreve a apostar por dejar un mejor país al que encontramos para las futuras generaciones? ¡Vengan las apuestas! Mi pronóstico es: hacer de México, un país de ciudadanos que lo sintamos y tratemos como casa, pues como dice Cristina Pacheco “aquí nos tocó vivir”


Por hoy es todo.

¡Hasta la próxima Nornilandia!