2 mar. 2016

PODER CIUDADANO ¡ACTÍVATE!

@BarbaraCabrera

“La tierra está dividida en tres únicos continentes: el de las víctimas, el de los indiferentes y el de los comprometidos”
José Ignacio González Faus

#MéxicoLindoyHerido: corrupción, impunidad y abuso del poder vs ciudadanía, participación, activismo y crítica al poder. Y en medio de todo esto la política ejercida de uno y otro lado; un fenómeno del cual soy observante y del cual participo activamente: mis letras, propuestas y llamados están inscritos en cada #Nornilandia.
Por otro lado, en cada aparición de la clase política en la palestra pública, me percato de la necesidad de intensificar el llamado a ser más exigentes; construir ciudadanía con acciones y propuestas, convocando a #NoRendirse [léase http://bit.ly/1AZ0s0w] como una de las máximas que como columnista he argumentado y ejemplificado; porque lo que más anhelan los políticos de siempre es que no oigamos, no escuchemos y no discutamos en su contra.
De ahí que en esta ocasión hablaré de un arma ciudadana fundamental: el activismo hecho y visto desde las Redes Sociales [RS] y que trasciende a la plaza pública, para de esta manera -siendo consecuentes e insistentes- cambiemos e influyamos en la cosa pública ¿es posible? ¡Por supuesto!, a continuación mis razones:
·    El costo-beneficio es adecuado, toda vez que influir en la cosa pública que a todos atañe, es más sencillo y relativamente barato, utilizando las RS es posible dar marcaje personal a políticos, gobernantes e instituciones.
·        En esta tesitura, son pocos los políticos, instituciones o gobernantes que están fuera de estos espacios, sabedores de la repercusión que las nuevas tecnologías tienen en la pérdida o ganancia de su capital político.
·        El porcentaje de usuarios de Internet va en franco crecimiento, aunado a que el uso de las RS con estos fines se perfila como una manera de dialogar, señalar, dar seguimiento a los actores del poder –políticos, gobernantes, factores reales de poder, figuras públicas, etc.-.
·        Tiende a construir puentes entre el escenario físico y el virtual; en la que cada vez más, este último, tiene presencia e influencia sobre la clase política, gobernante y vida institucional.
·        Por el nivel de influencia que los movimientos sociales han demostrado tener a través de diferentes hashtag complementados con algunas otras y que en cierta medida han incidido en las políticas públicas.
·     El nivel de audiencia de lo acontecido a partir de las RS  ha generado que los medios tradicionales abrieran la puerta a dar seguimiento a las agendas que desde ahí se impulsan.
·    Éstas [léase las Redes Sociales] se han convertido en una opción poderosa para impulsar temas, establecer agenda, organizar, movilizar y buscar soluciones que beneficien al interés colectivo.
·   Se potencializa la difusión masiva de más y nueva información, con el objetivo de empoderamiento ciudadano para una mejor toma de decisiones; ya que las TIC abaratan costos, diversifican y descentralizan la generación y propagación de información.
·     Finalmente, es preciso apuntar que las diversas movilizaciones surgidas desde las RS que han logrado una adecuada organización; no están necesariamente relacionados a procesos electorales, lo que revela una nueva manera de hacer y entender el espectro político; y, coadyuva en este entorno complejo vivido no solo en el país [México], sino a nivel mundial.
Así que a pesar de Peña Nieto y sus secuaces; del Duartismo desbordado; de las corruptelas de Silvano Aureoles dando servicio de taxi áereo a la cantante Belinda; del niño verde Chiapaneco que se ostenta como gobernador; del Moreirazo, los independientes y fauna política por el estilo y de estirpe; sepan que nosotros -los ciudadanos- contamos hoy en día con una herramienta poderosísima llamada activismo, cuyo medio catalizador son las Redes Sociales y a partir de ahí todo puede suceder, a pesar de los bots y trolls a sueldo.
PD. No cabe duda, algunos mexicanos alcahuetes y guiados por la mass media salieron a celebrar –en torno a monumentos emblemáticos- el anhelado Oscar de Leonardo Di Caprio; en la euforia, lo nombraron mexicano. Mientras tanto, EPN la libro un día más. ¿Hasta cuándo? ¡Será hasta que la mayoría lo siga consecuentando, con acciones y omisiones!
Es todo por hoy.
Hasta la próxima Nornilandia.