17 feb. 2016

EL SISTEMA HA MUERTO ¿QUÉ SIGUE?

@BarbaraCabrera

“Yo creo en el individuo, descreo del Estado. Quizás yo no sea más que un pacífico y silencioso anarquista que sueña con la desaparición de los gobiernos. La idea de un máximo de individuo y de un mínimo de Estado es lo que desearía hoy”  
Jorge Luis Borges

Constantemente y de manera paulatina, cada vez más ciudadanos alrededor del mundo han [hemos] experimentado ese fenómeno de desafección hacia todo aquello que huela a política institucionalizada; ello no es producto de generación espontánea, sino resultado de ese devenir de los tiempos que nos toca vivir, así como de las circunstancias emanadas de dos componentes determinantes: corrupción e impunidad, que traen consigo el descrédito y desmoronamiento de la credibilidad y legitimación del Sistema.
En este sentido, entendamos por Sistema, al conjunto ordenado de normas y procedimientos que regulan el funcionamiento de un grupo o colectividad; Vgr. sistema político, sistema jurídico.
Estas son las razones más representativas por las que afirmo que el Sistema ha muerto:
Ø     Tenemos un texto constitucional heredado por el México posrevolucionario, que lejos ha quedado de su esencia y de representar las necesidades e ideales de una sociedad moderna, interconectada, mundializada y desigual, en constante movimiento.
Ø     Las reformas constitucionales –a veces estructurales y otras coyunturales- se han convertido en el resultado del plan sexenal en turno; con todo lo que ello implica.
Ø     El gobierno es cómplice y pareciera que hasta complacido está con la violencia.
Ø     La filosofía de las instancias gubernamentales es de “ojos cerrados” y su misión es “oídos sordos”, dando como resultado la creación de “verdades históricas”, que incrementan el descontento social.
Ø     Quien es inquilino de Los Pinos vive en un entorno paralelo. Hace un tiempo lo dije: Enrique Peña Nieto padece una evidente dislexia nacional: ignora y no le interesa la realidad de este país; efecto que se replica a nivel estatal y municipal.
Ø     Debido al dispendio del erario por parte de la camarilla enquistada en el poder, ante un pueblo empobrecido al que poco le alcanza por más reformas estructurales, incluida la entusiasta  invitación de un aplaudidor al servicio del sistema para “chingarle más”.
Ø     El Sistema, junto con sus instituciones cooptadas por los políticos de siempre; están siendo rebasadas y cada vez más actúan a la ofensiva por el temor que le tienen a una participación ciudadana activa y demandante. [Recuérdese la Nornilandia “El gobierno tiene miedo” http://bit.ly/1g6Um3k]
Ø     Porque los políticos de siempre están construidos con materiales de baja calidad.
…Y así podría continuar enumerando razones; no obstante, considero al anterior listado como representativo e ilustrativo, para reflexionar y llenarnos de acciones.
Los “comenzar de nuevo” no son sencillos, pero si necesarios. Como ciudadana ¡me niego a renunciar a lo que quiero! Y como tal, lo que anhelo y trabajo de manera consecuente, es rescatar –con acciones, con llamados a través de mis letras; con ejemplos- a rescatar lo que nos queda de país y dejar a las generaciones venideras, un mundo más llevadero.
Ante la muerte del Sistema ¿Qué sigue? Crear una nueva era, donde los ciudadanos reconfiguremos [con acciones, con propuestas] aquello que ha sido cooptado por unos cuantos.
Por hoy es todo.
Hasta la próxima Nornilandia.