17 feb. 2015

Desafección, #PactoSocial y #Ciudadanía: REFLEXIONES ELECTORALES

@BarbaraCabrera

“Hacer política es pasar de los sueños a las cosas, de lo abstracto a lo concreto. La política es el trabajo efectivo del pensamiento social, la política es la vida”
Henri Barbusse

Llama mi atención una nota de La Jornada del domingo 15 de febrero de 2015 que se titula “Los partidos, causa de apatía en jóvenes para participar en política” Indiferencia que, desde mi perspectiva más allá de números y porcentajes, les diré que ese desencanto es bidireccional; toda vez que los partidos no saben vincularse adecuadamente con los jóvenes y esto se refleja en los ínfimos porcentajes de representación de este sector en los diversos escaños y espacios de participación política; y éstos suelen desconfiar  de los institutos políticos, sin importar si están o no inscritos en sus filas. Eso es punto y aparte.
No obstante, no me sorprende esa dejadez de los asuntos públicos como este.
Desde mi óptica, existen 3 grandes problemáticas que coadyuvan a esto y que es necesario atender desde la academia, sociedad civil e investigación, y que considero ineludible expresar en esta época electoral, para reflexionar y actuar en consecuencia:
a)     En reiteradas ocasiones he dicho que estamos ante un inminente fenómeno de desafección de los ciudadanos hacia la política, políticos, gobierno y autoridades, el cual se amplifica cuando las demandas sociales rebasan la capacidad de respuesta del gobierno, de políticos y autoridades; por ende, las instituciones públicas son vistas como ineficaces, ineficientes, lentas, ociosas y costosas.
b)       Estamos ante un pacto social, reflejado en una Constitución Política de los Estados unidos mexicanos, cuya vigencia es de 98 años, que ha sufrido múltiples reformas (605 para ser exacta), en ocasiones estructurales, pero únicamente obedecen a una agenda sexenal y no así a las nuevas realidades y demandas ciudadanas; es decir, reitero, es apremiante la conformación de un nuevo pacto social, construido desde las bases ciudadanas. (Para profundizar en este punto sugiero leer mi artículo sobre “Nuevo Pacto Social”, Quaestionis Número 12. Año 1. Marzo-abril 2014, http://bit.ly/1hW46jE)
c)     Los Partidos Políticos han perdido la brújula, su naturaleza y orientación en la actuación se han separado de su esencia; ello no es producto de generación espontánea, sino que es multifactorial: los partidos dicen que se renuevan; no obstante, sus cambios son caóticos/escandalosos, como los del PRD; o bien, cosméticos, ¡como olvidar la insistente campaña del “nuevo” PRI infestado de dinos y de las mismas prácticas; los hay grises/optimistas, como los claroscuros del PAN que a pesar de las desbandadas y pleitos internos repiten como mantra ¡ya ganamos! Solo dejo estos tres ejemplos de partidos políticos; sin perder de vista de que en todos, algunos de sus candidatos se reciclan, época de chapulines dirían los clásicos.
Y estas tres grandes problemáticas que he abordado, no son exclusivas de un país como el nuestro; sus consecuencias las vemos en todo el orbe; y tienen dos cuestiones en común: la creciente corrupción y la escasa participación de los ciudadanos para hacer política, la cual no necesariamente se construye desde los partidos políticos y así lo están mostrando diversas organizaciones de la sociedad civil que desde su palestra y con su visión están prestos para generar cambios.
Lo cierto es que aún estamos inmersos en un sistema de partidos, a pesar del incipiente nacimiento de las candidaturas independientes; que igualmente han sido señaladas, vilipendiadas y posiblemente corrompidas. Lo cierto es que para cambiar esos malestares tenemos que actuar, dejar atrás la membresía del club de quejumbrosos que piensan que nada va a cambiar. Lo cierto es que muchas de esas problemáticas nosotros mismos las hemos provocado con acciones y omisiones. Tú que me lees ¿Cómo te consideras: obediente, aceptas lo que piensas que es inevitable; rebelde, eres de los que cuestionan?
¿Podemos hacer algo, nosotros los ciudadanos? La respuesta es sí y mucho. Y tú ¿qué harás para recatar este #MéxicoLindoyHerido? O ¿Seguirás cómodamente sentado en tu sillón de status quo? Lo dejo a la reflexión.
Por hoy es todo.
Nos leemos la próxima Nornilandia.