4 nov. 2014

“El #gobierno se equivoca y los #ciudadanos, también”

@BarbaraCabrera

“No hay democracia sin determinación”
Julio Anguita

Hace algunas Nornilandias escribí un texto cuyo título fue “El gobierno tiene miedo” http://bit.ly/1g6Um3k en donde enlisté varios ejemplos de por qué el sector gubernamental, teme. Desde entonces, varios supuestos se suman a esa lista de temores.
Ahora en esta entrega de Nornilandia, comparto con ustedes una reflexión de por qué considero que el gobierno se equivoca y los ciudadanos, también.
El gobierno se equivoca por no abrir del todo los cauces de participación ciudadana y hacer de las leyes un laberinto intransitable para el ciudadano común.
El ciudadano se equivoca al no participar y permanecer cómodamente sentado en su sillón de status quo, dejando con ello de ejercer su ciudadanía.
El gobierno se equivoca al asumirse el pater familias y ejercer un exacerbado control del país.
El ciudadano se equivoca al conformarse y estirar la mano para recibir solo migajas.
El gobierno se equivoca al simular mejoras al sistema educativo, por qué sabe que un ciudadano bien formado, piensa por sí mismo.
El ciudadano, con sus omisiones, se equivoca al formar parte de los simuladores de una mejor educación.
El gobierno se equivoca al no ver, no escuchar y no hablar con los ciudadanos que piensan distinto a él.
El ciudadano se equivoca al producir el gobierno que tiene: al no ir a votar, al no exigir, al no participar, al no encontrar los cauces para provocar un cambio.
El gobierno se equivoca al utilizar cuanta estrategia de manipulación mediática tiene a la mano para hacer de las suyas.
El ciudadano se equivoca al permitir que la función de teatro, continúe.
El gobierno se equivoca al proporcionar apoyos de relumbrón.
El ciudadano se equivoca al no demandar, proponer y generar las herramientas que forjen un futuro promisorio.
El gobierno se equivoca al no tener una perspectiva distinta y competitiva ante el concierto de naciones.
El ciudadano se equivoca al tener únicamente una visión local y reduccionista.
El gobierno se equivoca cuando crea y/o reforma instituciones para combatir la corrupción, cuando hace (ab) uso de su impunidad.
El ciudadano se equivoca al considerar que todo el poder lo tiene el gobierno.
El gobierno se equivoca cuando dice que no hay presupuesto que alcance y por otro lado contrata discrecionalmente para pagar favores políticos, convirtiendo a la burocracia en una maquinaria manejada por pigmeos.
El ciudadano se equivoca al no exigir de manera contundente, una adecuada rendición de cuentas.
El gobierno se equivoca al endeudarse sinrazón y comprometer el futuro de generaciones venideras.
El ciudadano se equivoca al contribuir puntualmente al gasto de la nación, sin exigir mecanismos claros de rendición de cuentas.
El gobierno se equivoca al asumirse el todopoderoso en decisiones de políticas públicas.
El ciudadano se equivoca al alejarse de la política y dejar hacer a la clase política que gobierna.
Y así podría continuar con el listado. Dejo solo esa pauta representativa.
Mientras el binomio sociedad-gobierno continúe así, seguiremos ante un #MéxicoLindoyHerido. Entonces ¿cuándo asumiremos que nos estamos equivocando? ¿Qué hacemos? asumir responsabilidades y hacer lo que a cada quien corresponda, sin simulaciones, ni pretextos. Ya lo he dicho en reiteradas ocasiones, es así de simple.

Eso es todo en esta Nornilandia.
Nos leemos la próxima.