2 sept. 2014

¿DÍA DEL #PRESIDENTE?

@BarbaraCabrera

 “Cada vez que lees, le haces la vida más difícil a un político y más fácil a tu país”
A.M. Rivegán

Dos años de peñanietismo, dos informes de gobierno. Su llegada a Los Pinos generó en muchos un ambiente de melancolía; para los motivados y aplaudidores, de júbilo.
Para unos, fue un nuevo inicio. Para otros, un retroceso. Para los intereses pactados, la oportunidad de reformar para inmiscuirse. Para el país, la continuidad y consolidación de ese #MéxicoLindoyHerido.
Como cada 1º de septiembre se muestran los logros, la abundancia, los spots, los discursos; nos prescriben un país en jauja; desde mi óptica es algo así como publicidad engañosa; y lo planteo en esos términos, toda vez que es notoria la parafernalia que rodea la figura de Peña. Y esto se vuelve el cuento político de nunca acabar que seguramente se extenderá a la glosa donde se presenten los mismos logros y abundancia, acompañados de gráficas y discursos distantes a la realidad.
El primero de esos años fue de “Operación Transformers” (http://bit.ly/1jjaqoa) y este segundo, de continuismo y letras chiquitas a través de 11 reformas estructurales (http://bit.ly/1kzVi9F), bagaje que es parte sustancial de ese segundo informe.

Un segundo informe que, por segundo año consecutivo, fue entregado por Miguel Ángel Osorio Chong, quien esta vez llega al helipuerto de San Lázaro acompañado de un séquito de colaboradores, una caja blanca cuyo contenido se dice es el estado que guarda la Nación, así como el proyecto de Ley General de Protección de las niñas, niños y jóvenes, bajo el esquema de Iniciativa Preferente. (Invito a leer: CABRERA PANTOJA, Bárbara Leonor, Iniciativa presidencial preferente ¿instrumento eficaz o herramienta política? en “Revista Quaestionis, publicación científica de divulgación jurídica y de ciencias sociales”, Año 0. Número 4, noviembre-diciembre, México, 2012, consultable en http://bit.ly/1oA52fj). Mientras que Peña opta por el lucimiento ante invitados especiales, esta vez su mensaje lo ha dado el martes 2 de septiembre a las 12:00 en Palacio Nacional, bajo la errónea creencia de que con esto rinde cuentas de su segundo año de gestión, así lo manifestó en Twitter y cito:
Quienes nos dedicamos a estudiar este tipo de tópicos y los ciudadanos con sentido común, estamos ciertos que se trata de una falacia, una publicidad engañosa como lo dije con antelación.
Sobre el particular, la portada del semanario Proceso resume magistralmente algunos puntos que explica porque el descontento y la inconformidad de cada vez más sectores poblacionales: el país no crece; desempleo en aumento; persiste la inseguridad; corrupción e impunidad; la soberanía en riesgo; y, rechazo popular.
Tiempo de informe, de popularómetro sin reflejar el pulso ciudadano. Ese, dicen los asesores de los políticos se mide aparte y a conveniencia; no incomodemos al “señor presidente”, como en los viejos y no tan lejanos tiempos.
Esos inconvenientes de “Transformar México” desoyendo a la ciudadanía, son las consecuencias voluntarias e involuntarias que vivimos en este país y las que tendrá que asumir quien ahora ocupa la silla del águila.  
Y ya que está de moda lanzar avisos de intención para llevar a cabo Consultas Populares; que les parece si pugnamos por un par donde se pregunte: ¿Está usted de acuerdo que el 1º de septiembre sea considerado como el Día del Presidente? ¿EPN deberá pasar a la historia como el gran reformador?
Mientras continúa en marcha el resto del sexenio, y llega esa glosa a modo y anquilosada, sigo convocando a leer para desobedecer (http://bit.ly/1g839oY) Leer –para como dice la frase inicial de esta Nornilandia– hacer la vida más difícil a los políticos y más fácil la del país. La suma de pequeñas acciones y ejemplos representativos, créanme, sí provocará un cambio. ¡Súmense y despierten! Este país no se construye solo.
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!