21 ene. 2014

“EL DIABLO ESTÁ EN LOS DETALLES”

@BarbaraCabrera

“En tiempos de corrupción es cuando más leyes se dan”
Étienne Bonnot de Condillac

Los detalles pueden hacer que las cosas funcionen, que sean resueltos los problemas y hasta pueden lograr que las guerras se ganen. Cuando ocurre lo contrario, es cuando es preciso utilizar la expresión ¡el diablo está en los detalles! y todo apunta a ello, mis lectores. Veamos porque.
Será el 1 de febrero de 2014 cuando de inicio el periodo ordinario de sesiones en ambas Cámaras del Congreso de la Unión de este #MéxicoLindoyHerido. Diputados y Senadores -que dicho sea de paso últimamente legislan a salto de manifestantes, entrando como ladrones al recinto donde los hemos llevado sus electores y cuya mayoría parece obedecer los designios del Ejecutivo en turno,- se declaran listos para cristalizar en leyes secundarias las reformas en materia energética, telecomunicaciones y de competencia y lo que se agregue; dicho en términos llanos: ¡ahí vienen los puntos y comas, así como las letras chiquitas de las polémicas reformas estructurales de 2013! Y no deparan nada mejor, ni nuevo a lo ocurrido previo y durante la aprobación de las aludidas reformas. Entretanto, los cambios fiscales detonan una lamentable alza a los precios, frente al ridículo incremento al salario mínimo, que más valdría llamarle mini salario y dar una lupa a cada ciudadano para poder verlo.
Esa prisa inusitada por generar cambios pese al clamor ciudadano en contra, minimizando  los requerimientos sociales y haciendo gala de estrategias de manipulación mediática; ha logrado, cual estilo maquiavélico dividir para vencer. Hoy estamos polarizados, mientras el gobierno hace de las suyas, mientras los defensores a ultranza se empecinan en defender lo indefendible, mientras otros tantos apáticos, sumisos, indiferentes y resignados no aportan nada al progreso, sino al retroceso.
Lo cierto es, que la aprobación de los puntos finos de las reformas estructurales tiene plazo, 90 días para la expedición de 45 leyes y ordenamientos: ocho en telecomunicaciones; 14 en materia político-electoral; y, 23 parea reglamentar la reforma energética. Cabe señalar que la de telecomunicaciones lleva más de 40 días de retraso y desde mi óptica serán los esfuerzos concentrados en la energética.
Así que, el cronómetro legislativo avanza y los personeros del Ejecutivo están atentos y han recibido instrucciones de cumplirle al patrón.
Aquí unos ejemplos:
Dice Videgaray: “se tiene que seguir haciendo política, y construir un diálogo con todos los partidos políticos para lograr que las transformaciones históricas aterricen en cambios que beneficien a la población”. Manifiesta Gamboa: “las leyes secundarias, son prioridad para el PRI en el Senado”. Por otro lado, aunque en la misma sintonía, Arturo Escobar, coordinador del Partido Verde Ecologista de México en la Cámara de Diputados (yerno de Don Beltrone) dijo que “la reforma energética traerá inversión de diferentes naciones al país y confía que a partir de febrero se acelerarán la aprobación de las leyes secundarias”
En esta tesitura, todos los recursos y esfuerzos del PRI-partido y PRI-gobierno, se dirigirán a aprobar las letras chiquitas de las multicitadas reformas; en otra parte de la palestra pública, una izquierda ambivalente y fragmentada que a veces coquetea con el poder-gobierno, y en ocasiones lo desconoce; en la acera de enfrente, el Partido Acción Nacional hace gala de sus facturas internas, cada vez más irreconciliables, con un Ernesto Cordero, que pretende tomar las riendas del partido azul, convoca hundir a Gustavo Madero (actual dirigente nacional del PAN), este último ha dicho que “aguanta vara por el bien del partido”.
Y en toda esta vorágine que incluye el thriller político conocido como Pacto por México,  reconocido como la joya de las negociaciones, seguirá hasta ser cumplido; ya se ha dicho va “con o sin PRD”.
Lo cierto es que debemos estar muy atentos, estar informados, estamos ante retos mayúsculos, este país está poniendo a prueba a su ciudadanía y todo indica que estamos reprobados. A este país le seguimos debiendo y mucho. Así que les comparto esta RUTA LEGISLATIVA DE LAS PRINCIPALES LEYES POR APROBAR:

Reforma de telecomunicaciones:
Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión.
Ley del Servicio de Radiotelefonía.
Ley de Acceso a las Tecnologías de la Información.
Ley Orgánica del Instituto Federal  de Telecomunicaciones.
Ley reglamentaria del Derecho de Réplica.
Reformas a la Ley de Competencia Económica.

Reforma político-electoral:
Ley de Partidos Políticos.
Ley de Procedimientos Electorales.
Ley de Delitos Electorales.
Ley de Propaganda Electoral.
Ley Orgánica de la Fiscalía General  de la República.
Ley Orgánica del CONEVAL (Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social)
Además, de las adecuaciones a los siguientes ordenamientos:
Ley General del Sistema de Medios de Impugnación.
Ley de Ingresos.
Presupuesto de Egresos.
Código Penal Federal.
Código Federal de Procedimientos Penales.
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos mexicanos.
Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

Reforma energética:
Ley reglamentaria al artículo 27 constitucional.
Ley de la Industria Eléctrica (abroga la Ley del Servicio Público de energía)
Ley de Geotermia.
Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos.
Ley de Minería.
Ley referente al tratamiento de gas asociado a las minas de carbón.
Ley de PEMEX.
Ley de CFE (abroga la Ley del Servicio Público de Energía)
Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos.
Adecuaciones a:
Ley de la Comisión Reguladora de Energía.
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
Ley Federal de Entidades Paraestatales.
Ley General de Deuda Pública.
Ley Federal de Responsabilidades Administrativas.
Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.
Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas.

Finalmente: No perdamos de vista que desde el inicio de la actual Legislatura, ambas Cámara recibieron 1,463 iniciativas; quedaron pendientes 1,252; aprobadas 28; desechadas 113 y retiradas 70. Prima facie vemos una numeralia poco alentadora, a lo hay que sumarle la cantidad de iniciativas que llevan la etiqueta de legistitis, fenómeno que implica presentar el mayor número de propuestas para sumar en el tablero y no necesariamente acorde a los requerimientos de un tiempo y espacio determinado.

Es todo por hoy.
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!