31 jul 2012

“OTRO ESTILO DE JUEGOS OLIMPICOS”


@BarbaraCabrera

“Todo es política”
Thomas Mann

Política ocho letras, un acento. Distintas prácticas sobre la cual tenemos los ciudadanos puesta la mirada y los interesados en un cargo público fijas sus expectativas. Sobre estos tópicos vivimos una efervescencia que aparentemente prevalece después de aquella jornada electoral del 1 de julio, toda vez que están pendientes de resolución algunas controversias suscitadas de este proceso; no obstante, derivado de los XXX Juegos Olímpicos en Londres a celebrarse del 27 de julio al 12 de agosto de 2012, la atención sobre estos temas parece diluirse; es importante no les perdamos la pista a aquellos acontecimientos, ya que de ello depende el rumbo del país, no solo del sexenio, sino de los años venideros. Disfrutemos entonces de la justa deportiva sin permitir que nuestra atención este solamente ahí, combinemos Olimpiadas y política.
Por fortuna, en esta época situada en la era digital es posible saber lo que ocurre en este preciso instante en cualquier parte del mundo; donde sucesos van, acontecimientos vienen. En el instante de llevarse a cabo un evento deportivo en Londres, sabemos del desempeño de cada competidor y si obtuvo o no la anhelada presea olímpica, todo a través de las Redes Sociales, ya no tenemos que esperar los periódicos del día siguiente o el noticiero de la noche para enterarnos. Las redes, son la misma herramienta que nos posibilita interactuar con un ejercicio que antes parecía distante: la política. En la actualidad, es posible seguir, señalar, reclamar, cuestionar y hasta evaluar a la clase política.
En otro combo política-juegos olímpicos se tiene que mientras los partidos -plataforma todavía indispensable para llegar al poder en este país- reciben financiamiento público nada despreciable vía nuestros impuestos (dinero destinado aún para aquellos partidos pequeños que alcanzan un discreto 2% de la votación); la otra cara de la moneda tiene otra suerte, toda vez que el apoyo al deporte mexicano sigue siendo tímido, raquítico; a pesar de ello, la obtención de una medalla es celebrada con bombo y platillo por la clase política, cual si el triunfo perteneciera a la federación y los apoyos fueran suficientes; este rubro señores políticos deberá ser revisado con detenimiento y llevado a la agenda nacional, para debatirse con toda seriedad y oportunidad; a igual que otro gran listado de pendientes que cada día se suman a la realidad social imperante.
Cabe mencionar que a pesar de las derrotas deportivas de la delegación mexicana, derivadas de múltiples factores; al momento de redactar esta Nornilandia van ganadas dos medallas de plata, ambas en la disciplina de clavados sincronizados; los mexicanos triunfadores debido a su esfuerzo y dedicación son Germán Sánchez e Iván García, así como Paola Espinosa y Alejandra Orozco ¡enhorabuena!
En definitiva, los juegos olímpicos constituyen el mayor espectáculo deportivo que presenciamos cada cuatro años. La política es un ejercicio de poder entre actores situados en la palestra pública cuyo espectáculo no siempre resulta gratificante.
Y ya que estamos muy olímpicos estos días, finalizo esta Columna llevando a cabo una ceremonia al estilo londinense para entregar medallas a grandes competidores, así que en el  podio, las posiciones quedan de la siguiente manera:
Medalla de oro para todos aquellos ciudadanos proactivos, participativos que aún en las adversidades continúan trabajando desde sus trincheras en pro de México lindo y aún herido; y aspiran en consecuencia a dejar un mejor mundo del que encontraron.
La medalla de plata en este otro estilo de juegos olímpicos, es para las organizaciones de la sociedad civil que reúnen las coincidencias para obtener el progreso necesario y dar oxigeno a esta incipiente democracia.
Finalmente, la medalla de bronce y no por ello menos importante; se la han ganado a pulso las redes sociales y de comunicación, por ser ese ingrediente necesario para mantenernos informados, organizados y comunicados ¡larga vida a las redes sociales! ¡Larga vida a Twitter!

Es todo por hoy.
Nos leemos la próxima Nornilandia.
Mientras tanto, continuemos el intercambio de ideas en Twitter, me encuentran como @BarbaraCabrera