10 jul. 2012

“ES MOMENTO DE LOS CIUDADANOS”


@BarbaraCabrera

“No es posible que una persona pensante viva en nuestra sociedad sin querer cambiarla”
George Orwell

Los ánimos postelectorales siguen vigentes. Entre los recursos legales interpuestos ante la inminente y escandalosa compra de votos; que algunos de manera cínica ven como una simple anécdota de la mexicanidad y la defienden con endebles argumentos como “todos los partidos lo hacen”; los reflectores internacionales están sobre este México lindo y herido. Diversos rotativos como: el periódico español El País; el Wall Street Journal; The New York Times; el diario francés Le Monde; el diario alemán Der Spiegel; así como diarios latinoamericanos como El Clarín de Argentina y El Comercio de Perú; entre otros, le han dedicado diversas notas al recuento de aquella jornada electoral.
Los analistas consideran el nuestro un caso sui generis, ya que a pesar del documentado incumplimiento a sus promesas de campaña cuando fue gobernador del Estado de México; a la alta tasa de feminicidios durante su sexenio; al caso Atenco; el acreditado despilfarro en su campaña electoral, entre otros; tal parece que el priísta Enrique Peña Nieto ocupará la desgastada silla del águila.
Las opiniones sobre el particular son múltiples y están ahí en la plaza pública vista en sus diversas manifestaciones. Las percepciones, reflexiones y opiniones que tenemos los columnistas ya están descritas en los espacios que cada cual tiene. Ahora, es oportuno contribuir a la provocación de la construcción de una nueva era ciudadana.
Desde la Constitución de 1917, que es la que actualmente rige este país -con todo y sus 202 reformas- es oportuno resaltar el texto del artículo 39 que desde aquel año no ha sido modificado: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”
En este sentido, en estos días ya hay indicios en las calles, en las plazas públicas; en las redes sociales de que un número representativo estamos trabajando en pro de México lindo y herido; y lo hacemos más allá de liderazgos y de partidos políticos. Hoy somos más demandantes. Hemos dejado atrás ese sofá comodón conocido como status quo, donde algún sector prefiere permanecer. Somos una ciudadanía a la que no le será sencillo reconstruir y dar rumbo a un país donde la corrupción y la impunidad tan acostumbradas a formar parte del paisaje deben ser desterradas. No existe varita mágica o político todopoderoso quien los desaparecerá; nos corresponde a nosotros, los de a pie; los que todos los días damos el oxígeno a esta incipiente democracia quienes lo lograremos.
Podemos tener instantes de reflexión para analizar hacia donde hay que ir ¡pero detenernos y dar vuelta atrás jamás!
Y ustedes que me leen ¿Se atreven junto conmigo a formar parte de esta nueva era ciudadana o seguirán en las filas del status quo?

Por hoy es todo.

¡Nos leemos la próxima Nornilandia!