3 mar. 2015

SÓLO QUERÍA UN CAFÉ… #Austeridad #Senado

@BarbaraCabrera

“Frente a una taza de café se piensa, pero también se discute, se recuerda o se argumenta. Frente a la taza con café se columbra, se reflexiona, se sueña, se imagina, se escribe, se conversa, se enamora, se seduce, se rompe, se reconcilia, se halaga, se sugiere, se invita… Y el café, el misterioso café: escucha, profetiza, atestigua, aconseja, da fe, observa, asiente, se ruboriza…”
Gustavo Máynez Tenorio

Y no, con el título de esta columna no hago alusión a una canción de cierto cantautor guatemalteco; sino que evoco un pensamiento que vino a mi mente al enterarme de ciertas medidas de austeridad implementadas en días recientes en el Senado de la República; que seguramente muchos de ustedes conocerán, ya que corrió como pólvora en las Redes Sociales la risible reducción de 100 pesos al jugoso sueldo de quienes en esta Cámara ocupan un escaño.
Pero esa medida no fue la única, éstas se han dado a conocer el 26 de febrero a través de la publicación de los Lineamientos de Racionalidad y Austeridad Presupuestaria 2015 en el Diario Oficial de la Federación (consultable aquí http://bit.ly/1zEvVEv) entre las que se incluyen la obviedad de que deben abstenerse de destinar fondos, bienes o servicios públicos, tales como: vehículos, papelería, inmuebles y otros equipos, a favor de partidos políticos o candidatos; sobre la contratación de personal y creación de plazas; refiere sobre racionalizar el uso de impresiones, reproducciones y fotocopias, privilegiando el uso de la tecnología; el área de informática y Telecomunicaciones implementarás las medidas para racionalizar y transparentar el uso del servicio telefónico, no obstante, seguiremos pagando el servicio de telefonía celular a los Senadores; otras medidas tienen que ver con el ahorro de energía eléctrica y agua potable; así como las suscripciones y suministros a diarios y revistas; habla sobre los viajes –pasajes y viáticos- nacionales e internacionales; se racionalizar el servicio de alimentos, semillas, galletas, bocadillos y bebidas embotelladas; y se acentúa que el servicio de alimentación y cafetería será exclusivamente para el trabajo legislativo de Senadores y Comisiones; entre otras prevenciones.
Sin duda, muchos otros rubros no han sido considerados; trascendió que una vez que Miguel Barbosa Huerta, presidente de la Mesa Directiva, regrese de Londres, ira anunciando poco a poco lo que podrán restringir.
Sobre este último rubro, el del café, no olvidemos que en 2014 cada taza costó al erario $95, (aquí más información http://bit.ly/1myErQo) cuando sabemos que su precio comercial no llega ni a la mitad; entonces estamos ante ineficiencia e irracionalidad presupuestal; y eso que dicha anualidad también contó con sus respectivos Lineamientos de Racionalidad y Austeridad Presupuestaria.
Respecto a las Comisiones y Comités Legislativos, donde fundamentalmente se lleva a cabo el trabajo legislativo, existe una fuga de dinero impresionante; veamos: cada presidente de comisión recibe 200 mil pesos mensuales para el funcionamiento de ésta y al secretario se le asignan 100 mil al mes. Saquen ustedes cuentas: actualmente existen 64 comisiones ordinarias, 14 especiales y seis comités (la mitad de éstos órganos fueron creados en la actual legislatura) y la cuestión es que no todos sesionan, ni producen.
En este orden de ideas y en términos prácticos ¿Qué implica la austeridad? Últimamente es un término altamente vulgarizado, sobre éste la Real Academia Española advierte que austeridad, del latín austeritas, es la cualidad de austero; que a su vez significa –y hago mención textual de sus cuatro acepciones, unas por que aplican y otras por resultan graciosas al asunto neurálgico de esta Nornilandia- veamos dichos adjetivos:
1. Severo, rigurosamente ajustado a las normas de la moral.
2. Sobrio, morigerado, sencillo, sin ninguna clase de alardes.
3. Agrio, astringente y áspero al gusto.
4. Retirado, mortificado y pertinente.
Es así que podría pensarse que los austeros tienen consigo esa modestia que les lleva a rehusar lo innecesario, de aquellos que no tiene ningún sentido.
¿Será entonces que nuestros Senadores están en modo austero? ¿Qué tan seria es esa política de “amarrarse el cinturón”, tal como lo perora Emilio Gamboa quien ha disfrutado del erario por lo menos durante 30 años? ¿Qué pasa con presupuestos infructuosos como el de las Comisiones que no producen y a las que se les asigna dinero público para su funcionamiento? ¿Será que para ser congruentes con sus medidas de austeridad se llevarán a cabo las reformadas legales y reglamentarias para desaparecerlas o se quedará solo en buenas intenciones? ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar los Senadores para ser verdaderamente austeros? Éstas son solo algunas de las interrogantes que un porcentaje importante de ciudadanos, pedimos nos respondan con hechos los Senadores.
Sin duda, esta “maravillosa idea de reingeniería financiera” entre las que destaca la reducción de $100 al sueldo de los Senadores y otras tantas como retirar el ofrecimiento de una taza de café; sirva de pretexto para poner los ojos en el Senado de la República y en quienes ocupan una curul; en virtud de que, de las dos Cámaras que integran el Poder Legislativo Federal, suele mantenerse en la sombra y poco observada. Ineludible exigir rendición de cuentas y evaluar exhaustivamente su trabajo/productividad.
Además, si como lo afirma (y suscribo) la frase que da inicio a esta Nornilandia “frente a una taza de café se piensa…” para que nuestros Senadores reflexionen y actúen, les invito un café.
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!