21 jul. 2015

#BigBrother en la Era Digital

“Las contraseñas son como la ropa interior. No puedes dejar que nadie la vea, debes cambiarla regularmente y no debes compartirla con extraños”
Chris Pirillo

Misma suerte debería ocurrir con nuestros datos personales; esos que nos pertenecen, nos identifican y hacen identificables. Sobre ellos y su protección en esta Era Digital y de Revolución Tecnológica poco cuidado se tiene de uno y otro bando. Me refiero a quien lo detenta y a las instituciones que los regulan. En esta tesitura, esta Nornilandia la dedico a reflexionar en torno a estos tópicos que todos debemos tener presentes para protegernos del Big Brother en esta Era Digital.
La vida privada como derecho humano incluso desde antes de la aparición de redes sociales
Cuando hablamos de la vida privada varias conceptos vienen a nuestra mente: tranquilidad, libre desarrollo de la personalidad, derecho a la propia imagen, la no intromisión a nuestra privacidad; en definitiva: el derecho a la intimidad.
Ahora bien, con la propia existencia del Estado que hace necesaria la regulación de quienes habitamos en su territorio, es como se torna ineludible la existencia y el reconocimiento de los derechos humanos, que es justamente donde se engloba este tipo de derecho, me refiero a la intimidad; el cual emana de la necesidad de individualidad y protección a esa vida privada de quienes vivimos en sociedad y eso fue mucho antes de la aparición de las Redes Sociales.
Es decir, si hablamos de vida privada desde una perspectiva jurídica, entonces lo traduciría como un derecho a la intimidad que es esencial al individuo y por ser así es irrenunciable, imprescriptible, inembargable e intransmisible.  En pocas palabras, es un derecho mío y solo mío y el Estado tiene la obligación de respetarlo y por velar su cumplimento ¿y cómo lo hace? A través de la legislación.
No obstante, en esta Era Digital y de Revolución Tecnológica, su protección se ve constantemente amenazada para todos aquellos que utilizamos alguna herramienta tecnológica, cualquiera que esta sea, que va desde una Red Social, al enviar un correo electrónico; al momento de ingresar nuestros datos a un formulario electrónico, cuando dejamos un comentario en alguna página Web, entre muchas otras. Aquí es donde decimos que un mundo nos vigila, y para ello utiliza la tecnología.
La necesidad de las leyes de protección de datos personales, principalmente ante el boom de la sociedad de la información en la Era Digital
La legislación es una manera civilizada de llegar a acuerdos para una convivencia armónica, la cuestión es cuando las leyes exceden, llegan tarde o son insuficientes para la realidad imperante en un tiempo y espacio determinado.
Como se sabe, el texto constitucional que rige este país data de 1917, con más de 600 reformas a su articulado, contenidas en 225 Decretos y los que se sumen [con actualización al 10 de julio de 2015]. Una de las cuales incluyó la protección de datos personales, adecuación que llegó en 2007; es decir, 90 años después se incluiría en el artículo sexto de la Constitución esa protección; no obstante, no fue sino hasta junio de 2010 cuando entró en vigor la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares; una legislación bastante nueva si la confrontamos con esa necesidad de defensa que como individuos tenemos para que el Estado nos garantice la no vulneración y abuso en uso de nuestros datos personales.
Una Ley necesaria para instrumentar y hacer valer la defensa a este anhelado derecho de protección de nuestros datos personales; y lo es aún más es esta Era donde nuestros datos corren como pólvora por la automatización y digitalización derivada de la inclusión de las TIC en su almacenaje y uso; lo cual se da no solo en el país, sino en todo el orbe debido a la globalización.
La cuestión es que en mi análisis dicha ley no está lo suficientemente preparada para esa sociedad ávida y absorta en la digitación de sus vidas, aunado a un organismo autónomo y especializado como el INAI que tiene que forzar sus marchas para intentar mantenerse a la par. La prueba-error la vivimos día a día; y las leyes de protección de datos personales cobran actualidad e importancia sobre todo y ante todo el este boom donde las pautas parece establecerlas la Era Digital en consonancia al proceso de mundialización en que estamos inmersos.
Medidas que debemos tomar al usar las redes sociales
Vale decir que las Redes Sociales constituyen el fiel reflejo de la plaza pública, incluidas sus problemáticas. De ahí que no vamos por la calle repartiendo nuestros datos como teléfono, dirección, estado de salud, patrimonio y todos aquellas informaciones que nos hagan identificables; misma suerte debe ocurrir en las Redes Sociales, se debe tener especial cuidado de no exponer nuestra privacidad a riesgo latente de ser vulnerada y utilizada por terceros –sea particular o gubernamental- que puedan dañar nuestra integridad en todos los aspectos.
Otro aspecto relevante e íntimamente relacionado a lo anterior es la construcción de identidad digital y reputación online, que en resumidas cuentas es la información y contenidos que publicas o compartes; lo que sobre ti se publique, incluida la interacción social que llevas a cabo y que generas; todos estos elementos deberán ser cuidados por cada usuario. Recordar que en esta Era Digital  nuestra presencia a través de las TIC es ineludible, solo contéstate para que adoptes las medidas necesarias ¿quién quiero ser en Internet?
Hacia donde vamos, ¿qué falta por hacer?
Sin duda, tratándose de protección de datos personales, tenemos un largo camino que recorrer; sobre todo en esta era marcada por una revolución digital donde la teoría orwelliana parece ser la constante; donde unos observan a otros, incluido el binomio sociedad-gobierno. ¿Hasta dónde seguiremos ante una privacidad amenazada en esta Era Digital? A ciencia cierta no lo sabemos, los avances tecnológicos van a pasos agigantados, y lo que ahora vemos y vivimos como novedosos, mañana será obsoleto. Lo importante, es mantener la mente alerta y ser cuidadosos en nuestro andar en el uso e incorporación de las múltiples herramientas tecnológicas. Como sociedad, debemos estar atentos y vigilantes a que sean respetados nuestros datos personales y hacer valer los cauces institucionales –endebles o no pero existen- en caso de que éstos sean vulnerados.
Los invito a intercambiar puntos de vista acerca de éstos temas, a un tweet de distancia me encuentra como @BarbaraCabrera
¡Hasta la próxima Nornilandia!