29 jul. 2014

“PRONTONES CURULEROS”

@BarbaraCabrera

“El gobierno peor es el que ejerce la tiranía en nombre de las leyes”
Montesquieu


Estas semanas han sido intensas en el Poder Legislativo Federal, primero en el Senado, luego en la Cámara de Diputados. La expedición de las leyes secundarias en materia energética avanza, a pesar de las descalificaciones y el descontento ciudadano.
La cargada para defender a ultranza los designios del Ejecutivo es notoria. Antes lo fue con la reforma educativa, la hacendaria y la de telecomunicaciones; todas controvertidas. En todas, el ciclo se ha repetido.
En estos días el punto neurálgico que ocupa los pasillos y el salón de plenos de San Lázaro y que se observa muy de cerca desde Los Pinos, es la joya de las reformas con las que se alude, se terminará de “transformar y mover a México”. Desde mi perspectiva, se termina de desempolvar el letrero de se vende lo que nos queda de país.
Se buscan sinónimos para no llamar expropiación al despojo de tierras, la creatividad impera y se le denomina ocupación temporal.
PRI y PAN, con su satélite, léase el PVEM no dialogan, no debaten, no escuchan, se burlan. Esa cerrazón es la que molesta, la que daña, la que confirma la hipótesis de que su entreguismo a intereses particulares es latente.
Esta parece ser la principal misión que tienen esa mayoría aplastante, la que descalifica, la que no escucha, la que dice no rehuir al debate, pero que no lo lleva a cabo; la que esta cómodamente sentada en su curul y que recibe puntualmente las felicitaciones del Ejecutivo; la que seguramente cree que las reformas no los alcanzará, porque seguirán enquistados en el poder. A ellos se suman los que aún firmando el “Pacto por México”, amagan con tomas de tribuna, aquellos que no supieron defender como oposición el sentir ciudadana, lo que se entregaron cuando les hablaron bonito al oído.
Esos mis lectores pasarán a la historia como los “prontones curuleros”
¿Hasta cuando seguiremos produciendo y permitiendo que eso ocurra? Digo, si hoy están ahí no fue porque brotarán de una curul, los “prontones curuleros” han sido consecuentados por los votos y hoy están protegidos bajo el manto del fuero y por quien algunos reconocen como el presidente el turno.

Por hoy es todo.
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!