24 nov 2010

“PÁSELE A LA SUBASTA DEL RELOJ LEGISLATIVO”


@BarbaraCabrera

“Podéis pedírmelo todo, excepción hecha de mi tiempo”

Napoleón Bonaparte

A propósito de la subasta sui generis realizada de los bienes incautados al crimen organizado en fechas recientes. Es que me he inspirado para llevar a cabo un ejercicio similar, más no igual; referente a un bien que ya quisiéramos tener la mayoría de los ciudadanos y hablo, efectivamente, del Reloj Legislativo. Ese tic tac tan codiciado y que bien podría ayudarnos para detener el tiempo en los momentos felices o también nos auxiliaría regresarlo cuando deseemos modificar alguna situación. ¿Y por que no detenerlo para pensar más? Todo, en el ánimo particular de lograr un beneficio propio.

Pero, ¿Qué pasa cuando alguien más intenta detener el tiempo de todos y con ello tal vez nuestro desarrollo y/o bienestar?; por supuesto que no nos gustará, porque cada cual maneja su vida como mejor le parece sea para bien o para mal. Y eso es lo que ocurre cuando los legisladores detienen el tiempo, mediante el mecanismo ya citado y que da título a esta Nornilandia.

Y antes de comenzar la subasta es importante contextualizar sobre esta figura.

He abordado en diversos foros que el Poder Legislativo retoma su equilibrio a partir de 1997, año cuando el Partido Revolucionario Institucional pierde su mayoría histórica en el Congreso. A raíz de esta situación, las prácticas parlamentarias se reinventan y una de ellas es la que hoy analizo junto con ustedes.

Ese “relojito” es utilizado con regularidad en determinados periodos, sobre todo cuando se debate el Presupuesto de Egresos de la Federación y la Ley de Ingresos. Dos actos legislativos que a través de los años se han tornado harto complejos. Y más recientemente es traído para “retrasar” nombramientos de tres nuevos integrantes del Consejo General del IFE.

Es importante trasladarnos en la historia para recordar, cuando y quien utilizó por vez primera esta expresión. Fue en el mes de enero del año 2002, cuando la entonces presidenta de la Mesa Directiva Beatriz Paredes Rangel, lo manipuló para justificar la legalidad de la aprobación del decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación de ese año, en las primeras horas del 1° de enero. Cabe destacar que en aquellos tiempos la ley establecía como fecha límite de aprobación de este instrumento, el 31 de diciembre del año en curso.
¿Qué es entonces el reloj legislativo?, aunque no tiene una definición precisa, intentaré conceptualizarlo como un recurso parlamentario para la construcción de consensos. ¿Será esto verdad? ¿Será mentira? ¿Qué opinan?

Lo cierto es que los legisladores son desafiantes de la naturaleza al intentar suspender ciertos actos cuando la sociedad cambia a pasos vertiginosos y las demandas y exigencias son cada vez mayores. En el mundo jurídico se afirmaría que “es una chicanada parlamentaria detener el reloj legislativo”, evidentemente es parte del ingenio y la inventiva de los señores que nos representan en el Congreso de la Unión. Quiero ser enfática al afirmar que esta figura desde el punto de vista jurídico, no existe. Estos “tiempos extras” constituyen una laguna jurídica. En consecuencia, no hay sanción por hacer uso y abuso de este multicitado recurso. ¡Ni modo de desaforar a los 500 legisladores! ¿O sería una posibilidad?

Es un hecho, que con tan osada maniobra se ilustra la descomposición de la clase legislativa y de cierta manera este sector se muestra tal cual es; al pretender ser poseedores del país y lo que es mas, son capaces de adueñarse del tiempo y orientarlo hasta el punto de detenerlo.

Cierro esta Nornilandia compartiendo con ustedes la siguiente reflexión: ¡quien fuera legislador para manejar el reloj a placer! ¿A poco no se les antoja detener el tiempo en algún momento de inmensa felicidad, o saltarse un día complicado? A mi sí.

Una vez que hemos visto lo anterior, ahora sí vienen las pujas para subastar el anhelado reloj legislativo. De aquel lado alguien ofrece 3 billones 438 mil 895 millones de pesos. A ver ¿Quién da más?


¡Nos leemos la próxima!