9 nov. 2016

#LordAnaya

@BarbaraCabrera

“No hay peor olor que el que despide la bondad corrompida”
Henry David Thoreau

Un día cualquiera, en un país plenamente identificado; un escuálido político -protegido de Francisco Garrido- llegó a coordinar la fracción parlamentaria del PAN en la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados, reconocido por sus candorosas facciones y mañosas maneras arribó a la Presidencia Nacional del PAN, cobijado por un viejo político llamado Gustavo Madero, quien creyó lo manejaba y manejaría a su antojo: ¡nada más alejado de la realidad! ya que el imberbe político sacó la casta y envalentonado, echa'o pa'lante, aparentemente emancipado de padrinazgos ha sido sorprendido acudiendo a un recinto muy especial…
–Toc, toc
–¿Quién es?
–¡Soy yo! Ricardo Anaya y vengo para recoger mi membresía.
–Pase usted, señor Anaya ¡sea bienvenido! recibámoslo con honores y su respectiva mención especial.
Se abre de par en par la ostentosa puerta del club de corruptos que están jodiendo a México SA. de CV. Acto seguido, el joven Anaya ingresa embelesado, con actitud de ¡ábranse piojos, que ya llegó su peine!. Camina absorto, contemplando el muro de la infamia, conformado por Javier Duarte de Ochoa, Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas de Gortari, Manlio Fabio Beltrones Rivera, Mario Marín, Andrés Granier Melo, César Duarte, Rodrigo Medina, Tomas Yarrington, Humberto Moreira, Arturo Montiel, Fidel Herrera, Ángel Aguirre Rivero, Guillermo Padrés, Roberto Borge, Felipe Calderón, Emilio Gamboa Patrón, Enrique Ochoa Reza, Genaro García Luna, Luis Videgaray Caso, René Bejarano, Carlos Romero Deschamps, Raúl Salinas de Gortari, Carlos Hank Rhon, Manuel Añorve Baños, Rosario Robles Berlanga, Jorge Emilio González Martínez y un sinfín de personajes cuyo “factor de unidad” es ser corruptos, con todo lo que ello implica.
Abogado de profesión y de oficio político, el joven Anaya autor del libro “El graffiti en México: ¿arte o desastre?”, parece no tener empacho en vociferar lo logrado y defenderse de aquello a lo que el llama “bola de infundios” que han circulado sobre sus gastos y la vida de lujo que trasciende lleva en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, y remata diciendo que no tiene nada que esconder. “invierto mi dinero para que mis hijos tengan una mejor educación y por eso están en Estados Unidos” ¿Y el “nuevo Sistema Educativo” que avaló tu partido apá? –preguntaría el respetable-. Además ¡déjenlo en paz! que el pobrecillo Anaya no viaja en clase premier, lo suyo –dice- es la clase turista. #AyAjá.
En un país cuyos niveles de pobreza van in crescendo, donde la desigualdad se ve más allá de lo evidente; donde no hay presupuesto que alcance [para seguir robando y dar chamba a los cuates] Lores como Anaya deberían ser despedidos con causa justificada y bajo ninguna circunstancia respaldado tal como lo hizo Dante Delgado con tremendo tuitazo y cito el tweet: “El esfuerzo que realizas para brindarle una preparación bicultural a tus hijos es correcto y plausible. Fortaleza y ánimo”
Ahí les dejo este texto. Tomen nota para que sepan por quien NO votar rumbo al 2018. Luego no digan que no se los advertí.
México, un país con políticos ricos, cínicos, sátrapas y corruptos. Y seguirá igual hasta que de una vez por todas nos unamos para combatir a esta putrefacta clase política.
Después de lo dicho, deleitémonos con algunos de los memes que ilustran mis letras:





PD. Después de redactada esta columna, me entero que ganó Donald Trump la presidencia de Estados Unidos. A este sumemos el Brexit, el No a la Paz en Colombia… ¿Qué hizo el mundo para merecer esta (in) humanidad?
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!