2 nov. 2016

PARA JODER A MÉXICO

@BarbaraCabrera

“La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema”
Woody Allen

Para joder no hacer falta soñar con querer hacerlo.
Para joder se necesita fuerza, determinación y coraje.
Para joder baste tomar decisiones contrarias a todo aquello que ayude, que estimule al progreso.
Para joder a veces no se racionaliza.
Esta malsonante palabra, cuyo significado es molestar o fastidiar mucho a alguien una cosa, una persona o una situación; o bien, estropear una cosa o impedir que salga bien; ha causado un revuelo inusitado en la palestra socio-política donde cada día y con cada acción se cree menos en los políticos, gobernantes, representantes e instituciones. En suma, hacia todo aquello que huela a política. Un fenómeno conocido como desafección.
Y el detonante de la presencia y viralización en redes sociales de este vocablo, es que hace algunos días Enrique Peña Nieto con micrófono en mano, saliéndose del guión e intentando defender su gestión, expreso durante un Foro Económico celebrado en México lo siguiente: “No creo que ningún Presidente de la República se haya levantado jamás pensado como joder a México
¡Por supuesto! ¡Le creemos!, no tendríamos porque no hacerlo. Por su fama y poca sapiencia nos queda claro que EPN no se tomaría la molestia de ejecutar dicha acción por maquinación propia. No lo crean tan importante, porque para joder a México Peña Nieto no se basta solo, necesita de sus compinches, cómplices y ciudadanos inactivos y complacientes; los que todos juntos y por separado hacen gala del coyuntural lema: “Joder a México”, aunque en sus pretensiones quieran hacer saber que están junto a su “amado líder” logrando “Mover a México”.
Entonces…
Para joder a México es preciso mantener y superar los niveles de pobreza, desigualdad e injusticia.
Para joder a México hace falta que reine la corrupción e impunidad.
Para joder a México baste no hacer nada para restituir el tejido social.
Para joder a México hay que imponer reformas estructurales; pésele a quien le pese.
Para joder a México es imperativo contribuir con erróneas políticas públicas para mostrar un Estado fallido.
Para joder a México se arma un gobierno cuyo gabinete y altos cargos esta conformado por cuates, compadres y lambiscones que rotan de un puesto a otro porque se teme poner al frente a los mejores.
En suma, para joder a México, baste seguir teniendo los gobernantes que tenemos ¿Los merecemos? ¡Por supuesto que no! cambiemos la situación. Aunque no puedan o quieran creerlo depende de nosotros, los ciudadanos. Lo dejo a la reflexión para llenarnos de acciones. Hagamos lo posible y necesario para que un selecto grupúsculo de corruptos enquistados en el Poder dejen de joder a México.
Es todo por hoy.
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!