23 nov. 2016

LA ROTONDA DE LOS GOBERNANTES IMPUNES

Por sus corruptelas, los identificareís...

@BarbaraCabrera

Han pasado varios días desde que el septuagenario Donald John Trump ganó la presidencia del vecino país del norte. Pese a todos los pronósticos, deseos y apuestas -eso sin contar la jugada del buitre Luis Videgaray Caso que lo trajo a México siendo candidato- Trump se logró colar: primero al interior de su partido y ser ungido candidato y luego a Hillary Clinton. Hoy se ve y se siente Trump será presidente.
Después de consumado el hecho, las protestas no se han hecho esperar de uno y otro lado: desde quienes repudian al controvertido empresario, hasta sus fanáticos que gritan a quien pueden que Trump los va a deportar. Todo esto pareciera que solo se circunscribiría a territorio estadounidense. No es así. La norteamericana ha sido la elección más internacional que hemos atestiguado en los últimos tiempos. Los ojos y el sentir de México, no son la excepción: desde senadores que en el recinto legislativo de la Cámara Alta portaban la camiseta en apoyo a Hillary Clinton olvidándose –tal vez- de que detrás de ellos en letras de oro se lee "la Patria es primero" y lo digo porque fue tal el apasionamiento por la elección gringa que muchos olvidaron que el enemigo primario a vencer no es Donald Trump, sino el cúmulo de gobernantes y representantes corruptos que nos dicen gobernar y representar; esos que lanzan la piedra y esconden la mano. Esos cuyos bolsillos parecen no tener límites para ser llenados con el erario y al no alcanzarles, osan endeudar a sus Estados. Esos que al concluir su mandato gustan de seguir prendidos del Poder que les confiere impunidad. Esos que se creen impolutos. Esos a los que bien podría erigírseles una rotonda de los gobernantes impunes.
...Y mientras tanto en México, padecemos el segundo sexenio en el que, quien ostenta el Poder Ejecutivo Federal goza del repudio ciudadano y es ungido con la falta de legitimidad. Un país con Secretarios de Estado, cuyos méritos para obtener el cargo es ser “compas” del “preciso en turno”. Un país donde la rapiña del erario por parte de gobernadores es constante y sonante. Una Nación donde presidentes municipales emulan y superan al ciudadano Vargas, aquel personajazo de la Ley de Herodes. Un país con diputados federales y senadores cuya mayoría se da vida de pacha respaldados por su curul y donde los diputados locales nomás no dan el ancho representando a la ciudadanía, convertidos muchos de ellos en una parodia de sí mismos.
Lo cierto es que este país necesita más ciudadanos con la actitud de la niña Andrea, a la que estoy segura recuerden por corregir a Aurelio Nuño [quien ostenta la titularidad de la Secretaria de Educación] quien dijo 'ler' en tres ocasiones; en lugar de leer. Y menos aplaudidores del sistema.
¿Será que las instituciones encargadas de velar por la no corrupción, la certera rendición de cuentas, la cacareada transparencia y aquellas encargadas de castigar este tipo de tropelías son especialistas en atorar, congelar o esconder dichas corruptelas? Luego se preguntan porque es importante tomar en su justa dimensión aquella expresión que dice ¡al diablo con las instituciones! que de suya trae implícito el fenómeno de desafección socio-política que cohabita en todo el orbe, todo es cuestión de estilos y cantidades. Juzguen ustedes. Ahí dejo esa moneda al aire. 
Por hoy es todo.
Nos leemos la próxima Nornilandia.