5 oct. 2016

SANDECES, ACTIVISMO Y PAZ EN COLOMBIA

@BarbaraCabrera

Un mundo mejor sí es posible…


Sandeces: La #corrupción vista por #EPN
“En corrupción, nadie puede lanzar la primera piedra”. Cuando leí en Twitter esta aseveración atribuida a Enrique Peña Nieto, inmediatamente corroboré mi fuente y di con el video donde EPN expone tremenda sandez en un evento al inaugurar la Semana Nacional de Transparencia 2016.
Pareciera que después de tanta simpleza cortesía de este singular personaje, ya lo habíamos visto y escuchado todo y no es así. Ahora vuelve a todos culpables de aquello que genera, produce y recrea el gobierno, los políticos y las instituciones: la corrupción, ese mal que aqueja y pudre una Nación. 
Pregunto a Peña Nieto ¿Y qué pasa con los corruptos que lo rodean, incluyéndolo? ¿Cuándo se dará cauce a las investigaciones a las múltiples denuncias? ¿Está usted consciente de los múltiples escándalos de corrupción de “su” gobierno?
Como discurso, es desafortunado. EPN se dejo ver cual vulgar acorralado y señalado que ante su impotencia, reparte culpas. Su intención de “hoy voy a cambiar”, no nos sirve. Gracias por participar.
Activismo: #RenunciaYa
Mientras tanto, se lee ¡Renuncia Ya! en el Foro Sol y en el Zócalo Capitalino en multitudinarios conciertos de Roger Waters [celebrados los días 28 y 29 de septiembre y 1 de octubre, respectivamente] que dio fuerza a la voz y demanda de muchos. Mensaje dirigido al incómodo inquilino de Los Pinos, que cada día queda más pequeño en la Silla del Águila, a esa que llegó por cortesía de Televisa, la compra de votos y alguno que otro desorientado que por “guapetón” le dio su voto; cuyos niveles de aceptación son los más bajos en la historia contemporánea.
Un ¡Renuncia ya! que se ha repetido una y otra vez en múltiples manifestaciones y palestras ciudadanas, ante lo cual no hay receptividad, ni sensibilidad.
El discurso del ex-vocalista de Pink Floyd incluyo el caso Ayotzinapa, así como las miles de desapariciones forzadas durante el mandato de EPN, el repudio al muro fronterizo propuesto por Donald Trump, a quien también le toco su letrero luminoso: Trump eres un pendejo, se leyó.
“Señor presidente, más de 28 mil hombres, mujeres, niñas y niños han desaparecido. Muchos de ellos durante su mandato. ¿Dónde están? ¿Qué les pasó? No saber es cruel”
“Señor presidente, la gente está lista para un nuevo comienzo. Es hora de derribar el muro de privilegios que divide a los ricos de los pobres. Sus políticas han fallado. La guerra no es la solución. Recuerde que toda vida humana es sagrada, no sólo la de sus amigos”
“Escuche a su gente, señor presidente. Los ojos del mundo lo están observando”
Un activismo desde los micrófonos que se convirtió en algo catártico que da oxígeno a la lucha de muchos para rescatar lo que nos queda de país. Se agradece.
Paz en Colombia: #ColombiaDecide
Por otra parte, el domingo 2 de octubre Colombia dijo NO a la paz. Renunciaron a una condición anhelada por la humanidad civilizada. En el plebiscito, los colombianos respondieron con un sí o no a una sola pregunta: ¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?
¿Los resultados? el 51.12% optó por el no. Mientras que el sí alcanzó el 49.78%, así lo dio a conocer la Registraduría Nacional del Estado Civil. Y como ocurre en la problemática latinoamericana, el fantasma de la abstención se hizo presente con el 63%.
La falta de información para tomar decisiones, es un factor que sin duda influyó, aunado a que la guerra –desafortunadamente- es un negocio rentable para unos cuantos. Usar la paz como botín electoral. La labor para lograr la pacificación de Colombia continuará. Una tarea que de suya tiene la complejidad de un mundo caótico y dividido.
Con esta situación, los colombianos me evocaron al Brexit, cuando el Reino Unido eligió con un 51.9% de los votantes, salir de la Unión Europea.
Vivimos un mundo al revés, parece estarse construyendo un edificio comenzando la parte de arriba, olvidándose que es ineludible hacerlo desde lo cimientos; de lo contrario, no sirve de nada.
¡No a las sandeces, sí a un mejor gobierno, sí a la paz y no a más pas, pum!
Es todo por hoy.
¡Hasta la próxima Nornilandia!