7 sept. 2016

#EPN, UN VULGAR POLÍTICO

@BarbaraCabrera

“La política es el campo de trabajo para ciertos cerebros mediocres”
Friedrich Nietzsche

Ha pasado con más pena que gloria el 1 de septiembre, día en que se presentó el 4to. Informe de gobierno del Peñismo. Parafernalia que antes se vivía entre aplausos, vítores, alfombra roja, besamanos, transmisión televisiva ininterrumpida del discurso del preciso en turno y carros alegóricos que recorrían calles de Los Pinos a Palacio Nacional, en la que se veía al titular del Ejecutivo, saludando [corto corto, largo largo], con la respectiva celebración post-informe. Hoy, y desde hace algunos sexenios, el informe de gobierno y la figura que decora la presidencia de la república, constituyen un acto de vulgaridad y cinismo.
Esta vez debido a su baja popularidad, el señor Peña fue asesorado para emitir mensajes que pretendían tocar las fibras sensibles de los corazones de los mexicanos, utilizando personas que contaban sus historias y EPN remataba el spot arguyendo “lo bueno, casi no se cuenta; pero cuenta mucho” y fue más allá al cambiar el formato de los tres años anteriores, donde se le veía leyendo un telepronter para pronunciar su mensaje a la Nación.
En esta ocasión el #4toInforme se circunscribió a un diálogo -a partir de preguntas directas que se sacaban de una tómbola- con 300 jóvenes del país, seleccionados [a modo] por la Oficina de la Presidencia, [acá la nota de los asistentes http://www.sinembargo.mx/02-09-2016/3087640] evento moderado por Ezra Shabot que evidenció la puesta en escena, un acto de simulación; un show montado con jóvenes priístas de utilería con preguntas a modo, a las cuales sorprendentemente Enrique Peña Nieto tenía la respuesta precisa, algunas de ellas con cifras; lo que contrasta con otras de sus intervenciones donde trastabillaba o dejaba ver su indiscutible ignorancia.
A continuación comparto la numeralia del dudoso evento, con datos que los mexicanos debemos tener presentes y no olvidar: [cortesía de El Economista]
La transmisión se llevo a cabo a través de Facebook Live y YouTube, con enlace a la página de la Presidencia de la República.
Facebook, es la red social en la que se formalizó la convocatoria, a través de la página oficial de Enrique Peña Nieto. Obtuvo únicamente 474 asistentes, de los casi 5 millones de fans de dicha página.
Sólo 7 de las 4,423 preguntas realizadas por Facebook fueron respondidas.
La transmisión en Facebook Live transitó de la siguiente manera:
13,000 espectadores en los primeros 10 minutos.
17,000, a los 20 minutos.
34,000 facebookeros se reportaban 40 minutos después de iniciada la transmisión.
58,000, una hora y media después.
La cobertura concluyó casi 2 horas después con 53,000 conexiones.
El video se compartió 132,929 veces y tuvo 17,824 comentarios.
¿Y cuál es el resumen de las 132,916 reacciones al video del #4toInforme transmitido en Facebook? la información la presento en la siguiente infografía:
En YouTube [fuente de la transmisión oficial de la página del gobierno federal], los registros son los siguientes:
3,800 espectadores los primeros 10 minutos.
6,000 visualizaciones pasada media hora de iniciado el evento.
7,000 asistentes se superaron a los 40 minutos.
7,300, sumaron a los 50 minutos.
8,700 conexiones se registraron hora y media después y hasta la conclusión del evento.
La mayoría de aquellos que interactuaron en YouTube [un total de 455] manifestaron a través de un clic “no me gusta este video”; mientras que, únicamente 170 dieron clic al botón “me gusta este video”
En Twitter, el hashtag oficial #4toInforme registró 2,500 tweets a las 19:00 horas; 30 minutos después, se convirtió en trending topic con un promedio de 3,000 tweets por hora. A las 20:00 horas se contaban unos 22,900 tweets. Al término del informe, los tweets lanzados bajo el hashtag #4toInforme, sumaron 28,000.
Advirtamos. Lo que reflejan las minucias de los números anteriores son dos situaciones bien diferenciadas: a) el reflejo del descrédito hacia el gobierno federal y quien lo encabeza; y, b) la escasez del poder de convocatoria.
Entretanto, los diputados federales –a los que no les quedo otra que hablar entre ellos y pelearse en tribuna ante la no asistencia de Enrique Peña Nieto para rendir cuentas y ser cuestionado, como deberían marcar los cánones- recibieron de manos del agazapado Miguel Ángel Osorio Chong, una cajita blanca con un legajo que dice contener el estado que guarda la administración pública federal.
Y aunque el informe quedó entregado formalmente y las fotografías de rigor fueron tomadas; los actos protocolarios subsecuentes serán una serie de comparecencias, cuyo formato ha quedado rebasado debido a los altos porcentajes en el nivel de simulación que supone la presencia de altos funcionarios que lejos están de dar respuestas y encarar la realidad imperante en este #MéxicoLindoyHerido.
Y mientras tanto…
La inseguridad de apodera de este país. En México la violencia cuesta 17,000 pesos por persona; así lo revela el índice de Paz México, elaborado por le Instituto para la Economía y la Paz [Consultable aquí http://bit.ly/1Q4O3zb]
Las reformas estructurales son parte del México de las simulaciones, la cuales se acompañan del engaño de “Mover a México” auspiciado por el Pacto por México; todo como parte del mismo ADN.
La revista Proceso en su número 2078 lo resume así: “Peña Nieto arriba a su informe con el índice de aceptación popular más bajo, jamás visto para un presidente, marcado por la corrupción; manchadas de sangre las manos; incapaz de reducir los índices de inseguridad pública; ineficaz para abatir la delincuencia organizada y, en particular, el narcotráfico. Y lo peor, en materia social y económica su gobierno arroja los peores resultados comparado con los tres que lo antecedieron. Han sido insignificantes sus esfuerzos para bajar la desigualdad social y la pobreza. La economía ha registrado el crecimiento más mediocre de los últimos 25 años. El ejercicio del gasto público ha sido en extremo oscuro; crece y crece, pero no contribuye al crecimiento de la economía”.
Desde mi perspectiva, en el ajedrez peñanietista se ponen, quitan y permutan funcionarios regularmente ajenos al entendimiento de las materias que debería ocuparlos, pero muy cercanos a los cariños de Peña Nieto; se maquillan cifras para presentar informe tras informe un México de fantasía, se crean sistemas e instituciones que dicho sea de paso únicamente contribuyen a engrosar la nómina y la estructura gubernamental; se chiquea con contratos multimillonarios a los amigos. Los resultados son palpables: el jaque mate de cualquier estrategia para sacar del pantano a este país.
En suma, Enrique Peña Nieto, forma parte del nada prestigioso club de los políticos vulgares de jabón chiquito, esos que venden sus quereres al mejor postor, olvidándose de todo pudor, cuya membresía se paga con escándalos de corrupción, conflictos de intereses y conductas antiéticas. ¿En serio México y nosotros los ciudadanos merecemos sátrapas de esta índole enquistados en el poder? Lo dejo a la reflexión, para llenarnos de acciones.
PD. Para la desmemoria, téngase presente la Nornilandia dedicada a exponer el Peñismo abstracto http://bit.ly/29ozYkc
Por hoy es todo.
Nos leemos la próxima.