26 feb. 2013

“LA ESCUELA RACIONAL. PARTE II”


@BarbaraCabrera

Tal como cerré la Nornilandia anterior, comienzo esta segunda entrega con la afirmación de que: “No basta tener una Patria es preciso tener además la razón al defenderla” idea expresada por Carlos Méndez Alcalde, con la cual coincido; aseveración que va más allá de un patriotismo exacerbado.

Antes de continuar, es oportuno decir que en efecto, Rosario González Méndez es nieta del autor del libro que motivo estas entregas en #ColumnaNornilandia; y como lo dije en la anterior columna es una mujer proactiva y participativa que trabaja en pro de #MéxicoLindoyHerido: Pedagoga, psicóloga y médico de profesión.
Vamos ahora a conocer, reconocer y reflexionar en torno a las siguientes aportaciones:
  • El primer paso es este: librar a la sociedad mexicana de la carga de nuestra vida, rehacer nuestra educación y hacer la de nuestros hijos de modo que seamos capaces de obtener de nuestro esfuerzo, al menos el monto de lo que consumimos; resolver la situación moral y económica individual es la base de la resolución de la situación moral y económica de la colectividad. Es preciso hacer lo que nos corresponde, de esta manera y solo de esta manera lograremos que este #MéxicoLindoyHerido marche como debiera.
  • De hecho México ha sido lenta y firmemente invadido por el extranjero. Los españoles, los americanos, los franceses, los alemanes, los árabes y hasta los chinos, dueños de nuestro comercio, de nuestra industria y de nuestra agricultura, son los patrones y los mexicanos somos utilizados como empleados y como peones, esto ha ocurrido desde Hernán Cortés. Los ejemplos pupulan, baste recordar el controvertido Dragon Mart.
  • Si nuestra democracia llegare a ser un mito y nuestra República una falsedad, si nuestra política se transforma en una mafia, nuestros hombres de estado en unos comediantes, nuestros obreros en unos ebrios, si la perversión cunde en el hogar y hasta en los rostros de los niños llegamos a ver pintada la maldad. ¿Qué podríamos amar de nuestra Patria y cuál sería el prestigio del ídolo y cuán falso apoyo tendría nuestro Patriotismo?. Palabras de Méndez Alcalde altamente reflexivas que invitan a analizar tanto el andamiaje institucional, legado de la posrevolución; así como el actuar o inacción ciudadana, sin descuidar el lente que debemos tener puesto en aquellos personajes situados en algún lugar de la palestra pública.
  • Los jueces y gobernantes casi nunca conocen al hombre libre y al honrado trabajador, porque éste, por regla general no se acerca a ellos y ellos, tampoco le va a buscar. He aquí por qué creo que, en la actualidad los funcionarios, al serlo, se alejan del pueblo trabajador y dejan de aprovechar la experiencia de la vida entre él, esto es en el caso de que alguna vez le hayan conocido, lo que casi nunca ocurre. En efecto, ese binomio indisoluble, no lo es tal. Es oportuno analizar las causas y actuar para remediarlo.
  • Ahora también fingidamente dice el gobernante que va a sacrificarse por su pueblo, pero, todos sabemos qué cantidad infinitesimal de verdad existe en esa afirmación y cuánta hipocresía encierra. Viene a mi mente, como una pesadilla, de la que es necesario despertar, aquellas efímeras y facilonas promesas de campaña ¿acaso el país esta para permitir y creer un “se los firmo y se los cumplo?”
  • Cuando los intereses del pueblo sean los intereses del gobierno, cualquier apto e inteligente para bastarse a sí mismo, será apto para desempeñar funciones de gobernante; ahora que los intereses de los gobiernos son distintos y las más veces contrarios a los intereses de los pueblos; es preciso formar hombres especiales que, sostengan, administren y defiendan a esos gobiernos. Un eterno debate que trae aparejada la defensa –a veces a ultranza- de cada cual su ideología y sus programas de gobierno ¿y los ciudadanos Apá?
  • ¿En qué consiste el problema del mejoramiento de nuestro pueblo? En la Escuela, dice la mayoría y acto continuo se procede a inventar organizaciones de grandes centros educacionales, que por prontas providencias gastan muchos miles de pesos y nada hacen para cambiar la índole de las escuelas y aun más; si se entregan a la política, ya general, ya localizada dentro de su grupo, por completo olvidan la parte esencial del problema. Mientras continuemos sumidos en la era de la simulación, poco podrá lograrse. Ya basta de hacer como que se hace. Es imperativo tomar en serio el papel que cada cual tiene en la sociedad y exigir en consecuencia, con bases y fundamentos.
  • La Escuela Racional siendo la Escuela de la libertad, de la iniciativa, de la voluntad, será un medio de selección, puesto que, los más altos puestos serán alcanzados por aquellos realmente capacitados, los cuales siempre serán los mejores ciudadanos, los que habrán adquirido su saber, no por un esfuerzo hecho en su favor por el Estado, sino como resultados de sus indiscutibles cualidades y tendrán carácter independiente, puesto que lo han tenido para decidir de sí mismos. Es decir, tenemos que dar unfollow o cantar las golondrinas a la lambiscocracia, al compadrazgo. Así las cosas.
  •  La vida de la Escuela Racional debe ser tal, que el alumno sienta la necesidad de la ciencia, condición necesaria para la fácil asimilación y la enseñanza debe ser tal naturaleza que las verdades que vaya conquistando vayan siendo deseadas por él. Trasladado a la realidad imperante, sostengo que, en tanto no estemos dispuestos a ser ciudadanos proactivos y participativos –desde el espacio que nos toque- la situación seguirá siendo la misma e involucionando. ¡Reflexionemos!
  
Por hoy, es todo.
¡Nos leemos la próxima Nornilandia!