19 jun. 2012

“ERA POLÍTICA 2.0”


@BarbaraCabrera

“Las Redes Sociales no son Sitios Web. Son experiencias”
Mike DiLorenzo

¿Los candidatos creerán que a mayor número de seguidores en las redes sociales más votos tendrán el 1 de julio? ¿Qué tanta influencia tienes las Redes Sociales en los electores? ¿Son éstas una nueva herramienta para dar seguimiento y evaluar a los políticos? ¿Las redes serán motivo de un cambio en las formas políticas? ¿Por qué es importante seguir lo que se dice en las redes sociales?
La Era 2.0 ha llegado para quedarse, la palestra pública no puede ser la excepción. Ante ello, surgen diversidad de interrogantes como las planteadas al iniciar esta Columna Nornilandia; mismas que nos llevarán a delinear y comprender este nuevo entorno.
Las redes sociales constituyen un nuevo ingrediente que adereza esta elección presidencial. Twitter y Facebook conforman dos espacios virtuales donde las campañas electorales se intensifican, a través de los cuales la clase política es analizada, seguida, increpada e incluso vanagloriada. Ambas redes, son motivo de influencia, no solo en el ciberespacio sino que sus efectos se trasladan y forman parte de la plaza pública y causan impacto aún en aquellos que no pueden o quieren manejar las Redes Sociales.
Dicha situación, deriva en una competencia –a veces muy apasionada- tanto de candidatos como de sus defensores y aliados para generar mayor presencia y, por ende, obtener adeptos.
Así tenemos que los cuatro candidatos a la presidencia de la república tienen presencia en ambos territorios virtuales, donde algunos más que otros buscan poseer mayor número de followers en Twitter y amistades en Facebook; eso sin entrar a la polémica de restar de ese número la enorme cantidad de bots que cada cual tiene. Es importante advertir que ello no necesariamente se traducirá en votos.
Esta nueva manera de ver y vivir la política se nos presenta como un mundo de oportunidades. La política deja se ser un sitio donde únicamente interactúan quienes ahí -de manera habitual- se desenvuelven. Hoy las redes sociales constituyen un espejo de la plaza pública, además lo que allí se dice trasciende más allá de 140 caracteres o un muro.
De esta manera en tiempo real se transmite información, opiniones, propuestas y se llama la atención no solo a políticos, sino también a los medios de comunicación tradicionales que antes de la era 2.0 en redes sociales informaban solo aquello que su línea editorial o interés político permitía. En este momento no les queda otra que cambiar su estrategia. 
Sin las redes sociales no hubiese sido de nuestro conocimiento la existencia de aquella enorme bodega en Veracruz perteneciente a la Secretaria de Educación estatal, repleta de souvenirs propios de la vieja guardia, de un PRI que se dice “nuevo” pero que con sus actos se empecina en ofender la inteligencia de los mexicanos y abusar de la necesidad de un sector necesitado del país.
A través de las redes sociales se ha confirmado lo superficial de la campaña de Josefina Vázquez Mota, cuya más reciente aportación es convocar a votar por ella no solo a las mujeres, sino decirles que lleven a sus parejas y si no quieren entonces “no habrá cuchi cuchi por un mes”. Al día siguiente, reitera este llamado al señalar “y si sus parejas van a votar que haya cuchi cuchi doble por un mes siempre y cuando ustedes quieran”. Esta parece ser la principal moneda de cambio que ofrece la candidata para obtener un voto.
Los anteriores son solo dos ejemplos, los cuales se multiplican. Quienes manejamos las redes sociales coexistimos con ellos y los que faltan. Estos últimos días de campañas electorales la efervescencia política será indiscutible.
Mención especial merece el #DebateYoSoy132 celebrado ayer a las 20:00 horas donde en un formato de contenidos e innovador participaron 3 de los 4 candidatos presidenciales. La silla vacía correspondió a Enrique Peña Nieto. La nota a superar fue las constantes fallas en su transmisión; no obstante en redes sociales fue posible enterarnos de cuanto ocurrió.
Ahora, en la Era Política 2.0, los ciudadanos tenemos esta nueva ágora, la cual aprovecho en esta temporada donde la política esta a la vista de todos para convocar a emitir su voto este primero de julio; el cual no debe presuponerse incondicional, ni mucho menos un cheque en blanco o al portador; después de votar, traslademos nuestro entusiasmo en redes sociales y más allá para ser observantes y participantes de un cambio que este país nos urge a gritos.
Asumo que solo dos fragmentos de quienes están en las redes sociales no votarán: aquellos que prefieren que otros decidan por ellos, los que mejor se callan y mantienen al margen; por tanto, son pasivos ante una realidad que no se sentará a esperarlos; y por otros lado los bots.
Así que no lo duden más, salgan a ejercer su derecho al voto el próximo 1 de julio.

Es todo por hoy.

¡Nos leemos la próxima y seguimos el intercambio de ideas en la #Twittósfera!