7 feb. 2012

"PARTIDOCRACIA"

@BarbaraCabrera

“Se parecen tanto unos a otros los partidos, que la única manera de distinguirlos es ponerles un color”
Rafael Barrett

Es año electoral, ante tal circunstancia los ciudadanos coexistiremos en un escenario donde seremos bombardeados por propaganda de los políticos que nos acechan para intentar cautivarnos y obtener nuestro voto; después de ello, algunos se convertirán en seres inaccesibles y solo los veremos a través de los medios de comunicación o en la próxima campaña, donde intentarán hacer destreza de sus cualidades chapulinescas, para no estar fuera del presupuesto.
Por otro lado, tenemos a los partidos políticos, definidos por Maurice Duverger como aquella asociación de individuos unidos por ideales comunes y que persiguen como meta alcanzar el control del gobierno para llevar a la práctica esos ideales. En mi opinión, éstos son los amos y señores de aquellas personas que se conocen como candidatos. Precisamente en dichas organizaciones centro la reflexión que comparto con ustedes en esta Nornilandia.
Tal parece que en México lindo y herido cuando dichos candidatos son ungidos y llegan a un escaño en el poder, atienden de manera prioritaria los intereses que les marcan los cánones de su partido –sea cual fuere el color de este- lo cual no siempre es benéfico para la colectividad. No obstante es la realidad y nos tocará enfrentarla este 2012. Lo trascendente, es reforzar la idea de una participación ciudadana responsable y reflexiva al momento de decidir por quien se votará. No permitamos que nadie nos diga por quien hacerlo, nos corresponde a cada uno de nosotros optar por quien consideremos sea mejor para tomar las riendas del país.
Constantemente mis lectores me han cuestionado por quien y porque partido votar; como saber quien es la mejor opción. A la vez que me han manifestado su desinterés por cumplir con este derecho/obligación, porque en este país el voto cumple ambas funciones: una prerrogativa y una obligatoriedad aunque no hay sanción si no se hace.
En este sentido, no votar llevaría a ese sector específico de la población a constituirse en ciudadanos pasivos que no tuvieron la determinación de elegir a aquellos que tomarán las decisiones por todos -sea 3 ó 6 años-; así que atentos a ello.
No existe una varita mágica, ni podemos predecir el futuro de que pasara si llevamos a tal o cual partido al poder. Lo que sí está en nuestras manos es analizar a las personas postuladas; confrontar las plataformas de sus partidos; ver su comportamiento, su manera de contestar a preguntas específicas; y, en general, allegarnos de los elementos necesarios para sufragar por el más competente o por el menos peor, depende la óptica en que lo veamos.
Nota bene: Para ahondar en estos menesteres sugiero los siguientes enlaces:
http://www.ife.org.mx/portal/site/ifev2/Directorio_y_documentos_basicos/ Contiene directorio de los Partidos Políticos y sus documentos básicos (necesarios para conocer sus estatutos, plataforma e ideología)
http://www.ife.org.mx/portal/site/ifev2/Plataformas_electorales/ Para conocer la plataforma electoral y programa de gobierno. (Con esto sabríamos hipotéticamente que harían de llegar al poder)
Y mientras eso acontece es importante no dejar de hacernos preguntas y buscar los medios apropiados para obtener respuestas. Por lo pronto, para finalizar esta Columna les dejo las siguientes interrogantes:
¿Sabemos que ofrecen los partidos políticos? ¿Son un mal necesario? ¿El financiamiento que reciben debe ser únicamente de recursos públicos o será conveniente sean capitalizados con recursos privados? ¿Es necesario continuar con el sistema de partidos tal como lo tenemos? ¿Estamos de acuerdo en que solo a través de estos institutos políticos se postule candidatos? ¿Habremos de poner un tope en el número de partidos políticos para no caer en excesos? si es así ¿cuántos serán suficientes para una democracia en gestación? ¿De qué manera los partidos pueden recuperar la credibilidad ante la ciudadanía?

Un placer compartir.

¡Nos leemos la próxima Nornilandia!