19 feb. 2012

“CALDERÓN AL DESNUDO”

@BarbaraCabrera

“Todo poder excesivo dura poco”
Lucio Anneo Séneca



En una de mis facetas les diré que soy asidua lectora. Me gusta estar al tanto de las novedades editoriales. Mi biblioteca personal la conforman, entre otros, libros de actualidad y coyuntura.
Para formar este mundo de intelecto, suelo acudir de manera constante a diversas librerías. Así que el día de ayer visite El Sótano, donde adquirí el ejemplar que leí durante la visita a mi cafetería preferida y que hoy reseño para ustedes.
El libro, editado por Grijalbo, se llama “Calderón de cuerpo entero”, de la autoría de Julio Scherer García.
Mi decisión de comprarlo fue después de leer algunos extractos en el Semanario Proceso No. 1841.
Las 127 páginas de este ejemplar, incluidos tres anexos, describen -a través de una labor periodística- a quien desde el 1 de diciembre de 2006 dirige los destinos de este país. Un mandatario que a pocos meses de concluir su sexenio, se empecina en enarbolar su estandarte de que vamos por buen rumbo; olvidando -tal vez- que desde la segunda quincena de diciembre de 2006, fecha en que declaró una guerra que no es guerra -según su dicho- al crimen organizado; seguimos, este 2012 padeciendo los estragos de una estrategia fallida.
Existen varias situaciones del actuar político del señor Felipe de Jesús Calderón Hinojosa que se ponen al descubierto con la investigación de Julio Scherer. Abordar este tipo de tópicos en estos tiempos donde ejercer la profesión de periodista es de alto riesgo, merece un reconocimiento extra.
El autor conversa ampliamente con Manuel Espino, Luis Calderón Vega, Gustavo Carvajal Moreno y Alfonso Durazo.
Los temas dilucidados son variados: el caso Hildebrando y la denuncia que sobre ello formuló Andrés Manuel López Obrador; la afición por la bebida de Felipe Calderón; su exacerbada manía de querer controlar al Partido Acción Nacional; se muestra a una Josefina Vázquez Mota ineficiente como coordinadora de campaña, ya que el poder lo tenía realmente uno de los hombres fuertes de Calderón: Juan Camilo Mouriño; se detalla como Elba Esther Gordillo le tiende su mano poderosa para apoyar su candidatura; se habla sobre la negociación con las televisoras; se advierte una Margarita Zavala desatendida por Calderón quien le recrimina seguir bebiendo; se muestra un Felipe preocupado porque no lograba repuntar en las encuestas rumbo a la presidencia. Un Mouriño demandante ante el entonces Presidente Nacional del PAN Manuel Espino a quien le ofrece -por encargo de Calderón- una embajada en España si renuncia a la dirigencia antes de la toma de posesión. Se refiere el trato despectivo que da Calderón a sus colaboradores cercanos. Se detalla la traición de Felipe Calderón a su padre político Carlos Castillo Peraza quien murió sin haber reconciliación. Se indica que el PAN dejo de luchar con la pasión de un partido entregado a los valores, al señalarse que al PAN “cada día lo descomponen un poco más. Continuamente se reduce la democracia interna y la convicción por el servicio público. Hoy priva la cuestión electoral, la búsqueda de candidaturas y el hueso” Me pregunto en voz alta ¿será descripción o una evidente realidad?
En otro pasaje del libro se afirma que “no se recuerda de Calderón un dato memorable de su paso por Banobras o Secretaría de Energía. Se le recuerda más bien inactivo y silencioso”
En algunas páginas se aborda lo referente a la salud física y mental de los antecesores presidenciales. “Adolfo López Mateos había padecido un aneurisma que lo apartaba de sus labores, se encerraba en un cuarto oscuro que mitigaba el dolor de la migraña. Gustavo Díaz Ordaz cayó vencido por la matanza del 2 de octubre de 1968. A Luis Echeverría lo extravió su megalomanía. José López Portillo hizo burla de su condición de Presidente de la República. Miguel de la Madrid gobernó con la flojedad de un hombre sin pasiones. A Carlos Salinas de Gortari lo perseguirán por siempre por el asesinato de Luis Donaldo Colosio y la faraónica fortuna de Raúl, su hermano. De Ernesto Zedillo destaca su indiferencia por México. Vicente Fox, corrupto e impune, carga con el peso en toneladas del Chapo Guzmán”
En cuanto a Calderón, son varias la aristas desde las cuales se llega concluir -a través de la lectura de este libro- que es un hombre que aprendió a odiar a los priístas por enseñanza de su padre; colérico, malhumorado, iracundo. Tolerante a la corrupción ante casos de corrupción de su gobierno. Un mandatario que no consulta antes de tomar decisiones. Autoritario, desconfiado y arrogante. Una persona de temperamento primario, se conduce por impulsos, no por razonamientos. En palabras contundentes, Alfonso Durazo dice a Julio Scherer “algo estamos haciendo mal en nuestro país cuando un político intolerante, inexperto y explosivo se puede colar hasta la Presidencia de la República”
Finaliza el libro con una percepción que esta crítica del poder comparte: “la política del presidente Calderón lo ha llevado por caminos peligrosos. Ante la historia es ya un hombre en entredicho”

¿Que tipo de Presidente merece México? ¿En manos de quien debemos confiar las riendas del país? ¿Merecemos un mandatario de medio tiempo y entrometido en la vida interna de su partido político? ¿Seremos capaces ante las distintas ofertas electorales de elegir lo mejor o menos peor para el país?

¿Este es un libro oportuno? Mi respuesta es sí.

Los invito a leer de principio a fin “Calderón de cuerpo entero” y formen su propia opinión.

Un placer compartir.

¡Nos leemos la próxima Nornilandia!