Dra. Bárbara Leonor Cabrera
Pantoja | Entre letras, con mi café y a un “x” de distancia
me encuentran como @_BarbaraCabrera
“No
entiendo por qué la gente se queja de trabajar, yo nunca he necesitado
hacerlo”, “yo no tengo la culpa de que mi papi me de todo lo que quiero”, “si
no es en primera clase, prefiero no viajar”, “¿ahorrar? ¿qué es eso?”, “¡Que
trabajen los pobres!, yo hago voluntariado y heredaré las empresas de papá”
Expresiones
propias de los juniors hijos de papi
Junior hijo de papi, término utilizado
para describir a alguien que lleva una vida cómoda y sin preocupaciones debido
a las facilidades económicas de su familia, y que, en algunos casos, puede
mostrar una actitud despreocupada o hasta arrogante. Las características
comunes, asociadas a este tipo de personajes son: la dependencia económica, el
acceso a lujos, privilegios y comodidades, la falta de esfuerzo laboral, así
como la desconexión de la realidad social.
Ahora, les cuento la historia de
uno de estos ejemplares que luchan con todo su costal de mañas contra aquellos
que forman parte de la Cuarta Transformación, en especial asume como sus
archienemigos a Andrés Manuel López Obrador, fundador y líder del movimiento de
transformación, así como a Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México.
En su universo post-apocalíptico
devastado por el pueblo empoderado respaldado por los líderes de la Cuarta
Transformación, el junior tóxico hijo de papi encabeza a la oposición moralmente
derrotada para retomar el control de su planeta imaginario en una batalla épica
para restaurar el neoliberalismo.
Era un día común en el país de la
esperanza, ese mismo al que el junior tóxico hijo de papi, aspiraba dirigir a
través de manipular a un manojo de títeres desvencijados adquiridos a precio de
ganga en tiendas de chácharas, baratijas y cachivaches.
Esos títeres eran variopintos,
unos azules, otros tricolores; los amarillos dejaron de funcionar porque se
destiñeron y optó por arrojarlos a la basura.
Y como no le gustaba ver tanto
color decidió pintarlos de rosa y llamarlos “la marea rosa” la cual, cobijada
por un amasijo de membretes, era convocada cada que los caprichos del junior
tóxico hijo de papi lo dispusieran, para lanzarlos a las calles a gritar consignas
como que “el INE no se toca”, “el poder judicial no se toca”, “la democracia no
se toca”; aunque no se ha atrevido a exigirles que gritoneen “mi patroncito no
ser toca” (obvio aludiendo a su impresentable persona)
A ese junior tóxico hijo de papi
le daba un soponcio si lo describían como tal, por lo que reclama le llamen
demócrata, hombre de izquierda, salvador de la democracia, activista ¡y hasta
filántropo!
¡Las pasiones desmedidas por el
poder de ese junior tóxico hijo de papi, no conocen límites! Y no solo porque
le guste tener juguetes costosos como las asociaciones civiles Mexicanos Contra
la Corrupción y la Impunidad, así como el Consejo Nacional de Litigio Estratégico
para desde ahí desprestigiar e intentar derrocar a sus archienemigos, pues
estas son solo un par de caprichitos para mantenerse entretenido.
Además, al junior tóxico hijo de
papi le fascina usar su maquinaria para fabricar noticias falsas y campañas de
descrédito como arma de una vulgar guerra sucia contra quienes considera sus
archienemigos, es decir, quienes formen parte o bien osen simpatizar con la
Cuarta Transformación.
Por ende, ve en Andrés Manuel
López Obrador y Claudia Sheinbaum los enemigos a vencer. Y como no ha podido
con Claudia, sigue recreando falsedades y calumnias infundadas contra AMLO.
Para intentar derrocar a quienes
asume como sus archienemigos, ha reunido en el salón de la injusticia y la
antidemocracia a los seres más viles y cínicos que sacó de su chistorra, los
que en conjunto forman parte de las filas de la oposición moralmente derrotada,
quienes a falta de credibilidad continúan inventándose enemigos.
Lo que une al junior tóxico hijo
de papi con los moralmente derrotados es su odio hacia aquello que evoque
transformación para alcanzar el Estado de Bienestar. ¡Cómo se atreven esos
desgraciados a querer empoderar al pueblo! –peroran una y otra vez-
El junior tóxico hijo de papi
azuza con el petate del muerto de que el comunismo nos acecha, que nos vamos a
convertir en Venezuela y un sinfín de sandeces para supuestamente ganar adeptos
y sumar puntos en el jueguito que se ha inventado para derrocar a sus archienemigos
de la 4T, pero, nada le sale bien, su naturaleza es la de sempiterno perdedor.
¿Qué cuáles son los anti poderes
de este espécimen? ¡Ahí le van algunos de ellos! creador de contenido basura,
propagador de noticias falsas; evasor de impuestos; patrocinador de políticos
del PRIAN, lacayo de la CIA y de intereses internacionales; pseudo líder de
opinión, cómplice de gobiernos corruptos; patrocinador de campañas de guerra
sucia; en suma, es un entusiasta del neoliberalismo. ¿Cuáles más sumarían
ustedes?
Que conste, cuando hago
referencia al junior tóxico hijo de papi, no aludo al puñado de personajes a
quienes les aplica perfecto, tales como Enrique Octavio de la Madrid Cordero,
Emilio Azcárraga Jean, Ricardo Benjamín Salinas Pliego, Luis Donaldo Colosio Riojas
o a Luis Felipe Calderón Zavala; en esta ocasión la atención se centra en el
sexagenario Claudio X. González Guajardo, a quien la Presidenta Claudia
Sheinbaum, definió de esta manera en La Mañanera del pueblo del 25 de octubre
de 2024:
¿Quién es Claudio X. González? es el jefe del
PRIAN. Es un junior, porque es hijo de papi. Además, porque el papá levantó una
empresa. Su papá estuvo en la reunión en Palacio Nacional, inclusive salió
contento de la reunión, dijo que veía mucha prosperidad para nuestro país. Yo
diría que es un junior tóxico. Él comanda al PRIAN, ahora quiere comandar a la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero no se lo recomiendo, miren el
resultado que tuvo el PRIAN en la elección del 2 de junio.
Sin duda, personajes como el señor
X y los integrantes de la minoritaria, ruidosa y tóxica oposición moralmente
derrotada constituyen un peligro para la vida democrática de México. Puesto que
desde hace algunos años han mostrado su verdadero rostro: el de vulgares
ambiciosos que van por el poder para satisfacer sus privilegios, pasando por
encima del bienestar colectivo y de las demandas del pueblo de México.
Sigamos combatiendo y exhibiendo
a este tipo de personajes, para que nunca más regresen al poder, para que dejen
de hacer daño a este gran país y a su grandioso pueblo.
¡Hasta la
próxima Nornilandia!