2 sept. 2015

INFORME y CONTRARREFORMA

“La palabra política se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada. Entonces desconfío mucho de la etiqueta política”
Eduardo Galeano

Inicia septiembre y con él dos sucesos oportunos de observar; ya que ninguno es, ni será de un solo día. Me refiero al tercer informe de Enrique Peña Nieto [EPN] y al inicio de la LXIII Legislatura que dió comienzo con la recepción del mamotreto que da cuenta de ese supuesto “Mover a México”, slogan peñanietista que tanto él como su equipo repiten como mantra como si hacerlo lo volviera realidad.
Veamos. La primera parte del sexenio de EPN se propuso –y lo logró pactando por México- que 11 reformas estructurales se impusieron en tiempo record en un texto constitucional próximo a cumplir un siglo [data de 1917]. Reformas que se dictaron desde el Ejecutivo y se consecuentaron por el Legislativo; por una mayoría que no oyó, ni vio a la ciudadanía, la que ahora sacude el espectro socio-político, porque se legisló a sus espaldas.
En esta tesitura, los nuevo curuleros desde sus plataformas han manifestado cuáles serán sus prioridades, entre las que destacan: la reducción de 100 diputados y 32 senadores, cuestiones de seguridad (mando único); penalización y despenalización del aborto; leyes secundarias del Sistema Anticorrupción; política fiscal; comisión de la verdad para desapariciones forzadas; así como las contrarreformas en materia fiscal, energética y laboral, que seguramente harán los debates enriquecedores y álgidos –siempre que la aplanadora legislativa no los inhiba-. Lo cierto es que los inicios, generalmente son de buenas intenciones y de mejores comportamientos. Habremos de mantenernos observantes, dando marcaje personal a quienes legislarán desde San Lázaro.
En cuanto al tercer informe, fue entregado sin ningún tipo de vergüenza por Miguel Ángel Osorio Chong, quién requirió escasos minutos en el salón de protocolos para ello [llegó a las 17 horas con 22 minutos y terminó de leer su mensaje a las 17:31]. En esta ocasión el aludido estado que guarda la nación cupo en una cajita blanca.
Una representación que no es nueva; desde hace algunos años, el Ejecutivo –desdibujado y temeroso del pueblo- opta por no acudir, por no dar la cara desde el Legislativo, sino hacerlo a su modo. Este año EPN lo hizo a través de múltiples comerciales televisivos y radiofónicos, donde habla de logros y se evitan los fracasos; como lo dictan los cánones de la vieja usanza, de la vetusta escuela de políticos desgastados y demagogos que crean y recrean su imagen, como si se tratará de un producto publicitario. La novedad de este acto protocolario, es que el señor Peña no envió iniciativa de trámite preferente.
El reto de la Legislatura que está iniciando es mayúsculo. Viene la glosa y el análisis del paquete económico 2016, además de los grandes pendientes que están ahí esperando su turno: la transparencia, entre ellos; que se dice llegará, pero no se da fecha para cuando se logre.
Es fácil informar, reformar desde la comodidad de Los Pinos y de las respectivas curules.  El diálogo, debate y negociación debe salir del petit comité, es tiempo de escuchar, de cambiar el rumbo. La sociedad ya no aguantará más. No es tiempo de crear instituciones que desemboquen en más burocracia; no es tiempo de expedir leyes a pedido y a la menos provocación de intereses creados; requerimos menos corrupción e impunidad, urgimos un nuevo Pacto Social para comenzar con la reconciliación de un país cada vez más lastimado y desmoronado.
Convoco a quienes estamos decididos a impulsar desde nuestras palestras a generar cambios, a que lo hagamos, que no nos detengamos. Es tiempo de reaccionar, de resistir, de movernos. ¿Y tú, y ustedes que de qué manera contribuirán a ello?
Adendum a esta Nornilandia. Dos realidades: el pueblo guatemalteco pudo, ayer, su Congreso quita la inmunidad al presidente de aquella nación para ser juzgado por corrupción, el cual ya fue arraigado para que no evada la justicia. Mientras tanto, en México el señor EPN mediante su testaferro Osorio Chong, entrega al Congreso su tercer informe; mientras los caradura, cómplices y lambiscones, le aplauden.
Así me lo dijo un ciudadano de Guatemala:
Es todo por hoy.
Nos leemos la próxima.